15 enero, 2026

Lucy Kueng: “La innovación necesita coraje, claridad y líderes que entiendan la disrupción”

Por más que pasaron dos décadas desde que comenzó el sacudón digital en los medios, Lucy Kueng no ve que haya habido avances estructurales a la altura del reto. “La innovación radical requiere cuestionar lo que ya existe, y eso es mucho más difícil que solo optimizar lo que funciona”, afirma con convicción. La frase resume buena parte del diagnóstico que la experta en estrategia, innovación y liderazgo repite en universidades y redacciones de todo el mundo.

En diálogo con La Nación, la investigadora senior del Instituto Reuters de la Universidad de Oxford compartió su visión sobre los desafíos más urgentes para el periodismo: las consecuencias de la inteligencia artificial , y las condiciones, al menos mínimos, que deben garantizarse para que la innovación deje de ser una promesa decorativa hasta convertirse en realidad.

“Para innovar de verdad hace falta espacio mental, tiempo y recursos”, sostiene Kueng.

Para Kueng, la mayoría de los medios siguen atrapados en un “paradigma de innovación” que no logra transformar sus estructuras. Según explicó a La Nación, esto se debe en parte a que predominan las soluciones de corto plazo, enfocadas en mejorar lo existente, pero no en replantear lo que debería cambiarse de raíz.

“El pensamiento de primer orden trata de ajustar lo que ya hay. El de segundo orden es mucho más incómodo: obliga a desaprender, a desafiar el statu quo, y a buscar estímulos fuera de la burbuja mediática”.

La académica subraya que, sin una comprensión visceral de las audiencias, es imposible innovar con sentido. “Hay que entender profundamente a quién servimos, qué lugar ocupa el periodismo en sus vidas, y cómo podemos volvernos indispensables para ellos”.

Consultada sobre el impacto de la inteligencia artificial en las redacciones, plantea que la clave está en capacitar a fondo a todo el equipo, empezando por la cima. 

“Los líderes tienen que entender el potencial transformador de esta tecnología. Solo así podrán guiar a sus equipos hacia una integración inteligente y estratégica”.

Nuevas funciones, nuevos desafíos

La digitalización no solo modificó los formatos: también alteró la arquitectura interna de las organizaciones. Kueng enumera una serie de roles que hoy ganan centralidad: desde los equipos de producto, hasta las funciones de análisis de datos, suscripciones, estrategia de audiencias y, por supuesto, liderazgo intermedio.

“Los editores de hoy también deben ser directores de marketing, ingresos y relaciones con el cliente”, sostuvo.

El peso de liderar en la era del desgaste

En su análisis, los mandos medios son los que más presión reciben. Deben traducir la estrategia en acción, motivar equipos cada vez más diversos y agotados, y lidiar con la velocidad del cambio.

“Los líderes de nivel medio cargan con todo: más producción, más formatos, redes sociales, IA, tensiones generacionales. Apoyarlos es fundamental para que cualquier transformación sea posible”, advierte.

Para ella, el liderazgo no se trata solo de inteligencia analítica, sino también emocional. “El IQ ya no alcanza. Lo que mueve la transformación es el EQ: la capacidad de construir cultura, gestionar talento y convencer a otros de avanzar aunque no sea cómodo”.

Las audiencias ya no esperan

La mayor señal de alarma, dice Kueng, es la desconexión creciente entre medios y público. “No captar los cambios en el comportamiento de las audiencias puede ser fatal”, alerta. Cita datos de Pew Research que indican que casi 4 de cada 10 jóvenes entre 18 y 29 años prefieren informarse a través de influencers en redes sociales antes que acudir a medios tradicionales.

“En 2023 valía 250 mil millones de dólares, y se estima que llegará a 600 mil millones en 2030. Las audiencias se están yendo para allá, y no nos están esperando”.

Frente a este panorama, propone dejar de mirar la evasión de noticias como un síntoma aislado y empezar a leerlo como un mensaje urgente del mercado: “Si incluso las noticias gratuitas no son consumidas, hay algo que no estamos entendiendo sobre lo que la gente necesita”.

Generación Z: propósito, energía y redes

Kueng no es apocalíptica. Cree que las redacciones tienen con qué reinventarse, sobre todo si logran integrar mejor a las nuevas generaciones.

“La Gen Z tiene hambre de propósito, domina las redes y quiere transformar. Hay que darles proyectos significativos, conectarlos con líderes sénior y aprovechar su energía”, propone.

Reconocer el trabajo y fomentar el compromiso son, para ella, gestos clave para atravesar las diferencias generacionales sin caer en el conflicto.

Qué hacer ahora

Si hay una enseñanza clara que dejó al medio citado, es que no alcanza con solo querer innovar. Hace falta método, liderazgo, empatía y, sobre todo, valentía.