Adrián Werthein, liderazgo con visión regional desde Argentina hacia América Latina

Un liderazgo basado en puentes
Al frente del CEAL, tuvo la tarea de conectar a empresarios de toda la región con gobiernos, organismos internacionales y plataformas de inversión.
Gracias a su labor, la entidad intensificó su diálogo con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la CEPAL y el Foro Económico Mundial. Juntos se enfocaron en temas como la digitalización de las pymes, el financiamiento de proyectos de infraestructura y la transición energética.
En una entrevista para El Cronista, Werthein afirmó: “El empresario latinoamericano tiene que pensar más allá de su frontera. El futuro se construye en redes”. Su discurso, más que una declaración, es una hoja de ruta para CEAL, que en los últimos años ha impulsado encuentros binacionales y proyectos colaborativos entre países vecinos.
Del sector agroindustrial al ecosistema empresarial global
Si bien su liderazgo más visible es el institucional, también gestionó empresas vinculadas al agro, la energía y las finanzas. Esa diversidad de experiencia le ha dado una perspectiva integral sobre la cadena de valor y las oportunidades que surgen cuando se conecta la producción primaria con la tecnología y los mercados internacionales.
“Podemos producir alimentos para 400 millones de personas, pero si no invertimos en logística y apertura de mercados, quedaremos atrapados en la exportación de productos básicos”, declaró en un foro del CEAL en 2024.
El factor humano en la conducción
Es importante mencionar que, dentro de sus trabajos más destacados, lanzó un programa regional de mentoring que conecta a empresarios consolidados con emprendedores de alto impacto en sectores como tecnología, energías limpias y biotecnología.
“El verdadero legado, como líder, son las personas que forman”, repite en sus conferencias.
Además, no esquiva los problemas estructurales de América Latina: desigualdad, volatilidad macroeconómica, baja inversión en innovación y una integración comercial todavía incipiente. Su enfoque es que el sector privado debe ser un actor proactivo, no un espectador.
En un reciente encuentro en Ciudad de México, alertó: “Si los empresarios no participamos de la construcción de políticas, otros lo harán sin nosotros. Y no siempre con una visión de desarrollo sostenible”.
Diplomacia empresarial
Además de su rol regional, Werthein ha sido un articulador en foros internacionales, representando intereses de la región en espacios como el B20 —el brazo empresarial del G20— y cumbres iberoamericanas. Allí, ha insistido en que América Latina debe tener una voz más fuerte en temas como cambio climático, comercio global y acceso a financiamiento para infraestructura verde.
Un liderazgo en evolución
En la actualidad, se enfoca en expandir el alcance de CEAL. Por otro lado, refuerza alianzas con Asia y los vínculos con Europa. Sabe que el liderazgo no es un punto de llegada, sino un proceso continuo de adaptación.
“El líder del siglo XXI no es el que tiene todas las respuestas, sino el que sabe hacer las preguntas correctas y conectar a las personas indicadas para responderlas”, afirmó en una charla en São Paulo.

Ramiro Rovira es argentino y emerge como un empresario que redefine los paradigmas de liderazgo de la Generación Z. Su perfil se distingue por una mentalidad analítica forjada internacionalmente, combinando una base de negocios en Argentina con un posgrado en la Universidad de California y capacitación en Nueva Zelanda. Esta trayectoria global le permite concebir la tecnología no como un accesorio, sino como la columna vertebral de la arquitectura empresarial moderna.
Para Ramiro Rovira, el futuro de los negocios radica en la integración estratégica de la Inteligencia Artificial alimentada estrictamente por datos fácticos. Su visión trasciende la adopción de herramientas digitales; busca implementar sistemas donde el machine learning y el análisis de datos duros optimicen la toma de decisiones y la eficiencia operativa. Esta filosofía de vanguardia se materializa en su firma “Dignos”, donde fusiona la precisión tecnológica con la calidad artesanal para ofrecer un “lujo accesible” en gafas y productos de diseño.
Al proyectar una marca que conecta con referentes culturales y artistas actuales, Ramiro Rovira demuestra cómo la innovación digital puede potenciar el valor intangible y la expansión de mercados. Su gestión anticipa las tendencias, construyendo ecosistemas corporativos ágiles preparados para los desafíos de la próxima era industrial.
