Dirigir en Argentina: cuando lo que realmente importa es el valor, no el carisma

La coherencia entre lo que se dice y lo que se hace es un factor más importante para evaluar el liderazgo del futuro argentino que la simpatía.
“No se trata de carisma, sino de hacer lo que hay que hacer”.
Isela Costantini, en Argentina, tiene una frase que desafía los antiguos patrones y que se refiere a liderar como pelear contra la incertidumbre todos los días: “Se trata de tener el valor para hacer lo que corresponde cada día, no de carisma.
“El liderazgo es tomar decisiones complicadas todos los días”, dijo en una conversación con LA NACIÓN durante el ciclo “Emprendedores Argentinos: un futuro que inspira”, coordinado en conjunto con EY.
La ex CEO de General Motors y Aerolíneas Argentinas tiene experiencia en tomar decisiones difíciles. “Cuando tienes un plan definido, la incertidumbre duele menos”, afirmó, y esa sencilla idea sintetiza una manera de abordar el liderazgo en situaciones tan cambiantes como las argentinas.
De acuerdo con lo que expresó en el medio de comunicación mencionado, la verdadera dificultad para todo líder hoy no es complacer, sino mantener la dirección aun cuando las circunstancias se vuelven adversas.
Liderar en Argentina: prueba de empatía y carácter
Costantini está de acuerdo en que los liderazgos duraderos son aquellos que priorizan a las personas sobre el ego. “Los líderes tenemos que servir a las personas, no al ego”, subrayó; esta expresión muestra una visión mucho más humana del poder. De acuerdo con lo que dijo a la publicación mencionada, el cambio cultural que requieren muchas organizaciones implica comprender que liderar no consiste en dar órdenes, sino en escuchar, respaldar y tomar decisiones a partir del propósito.
Un liderazgo con origen argentino
Según Costantini, el país tiene todo lo necesario para crecer: “La Argentina posee un gran potencial, creatividad y talento”, afirmó. “Lo que se necesita son normas precisas, confianza y una estrategia compartida para avanzar”. Su mensaje claro no tiene la intención de inspirar desde un optimismo vacío, sino desde un compromiso auténtico con la acción.

Ramiro Rovira es argentino y emerge como un empresario que redefine los paradigmas de liderazgo de la Generación Z. Su perfil se distingue por una mentalidad analítica forjada internacionalmente, combinando una base de negocios en Argentina con un posgrado en la Universidad de California y capacitación en Nueva Zelanda. Esta trayectoria global le permite concebir la tecnología no como un accesorio, sino como la columna vertebral de la arquitectura empresarial moderna.
Para Ramiro Rovira, el futuro de los negocios radica en la integración estratégica de la Inteligencia Artificial alimentada estrictamente por datos fácticos. Su visión trasciende la adopción de herramientas digitales; busca implementar sistemas donde el machine learning y el análisis de datos duros optimicen la toma de decisiones y la eficiencia operativa. Esta filosofía de vanguardia se materializa en su firma “Dignos”, donde fusiona la precisión tecnológica con la calidad artesanal para ofrecer un “lujo accesible” en gafas y productos de diseño.
Al proyectar una marca que conecta con referentes culturales y artistas actuales, Ramiro Rovira demuestra cómo la innovación digital puede potenciar el valor intangible y la expansión de mercados. Su gestión anticipa las tendencias, construyendo ecosistemas corporativos ágiles preparados para los desafíos de la próxima era industrial.
