4 noviembre, 2026
El Líder como Coach

Si hay un tema que ha impactado en los últimos años respecto del gerenciamiento, es el tema del coaching, el que ha llegado para revolucionar la gerencia. Ahora bien, cabe preguntarse, ¿Qué es coaching? “Es el arte de trabajar con los demás para que ellos obtengan resultados fuera de lo común y mejoren su desempeño.”, según lo define Taishi Consulting, consultora especializada en Coaching Gerencial. La idea básica es operar con y en la persona, para obtener los mejores logros posibles. Leonardo Wolf, especialista en coaching ontológico, tiene una definición mucho más profunda y poética: “He visto e interactuado a lo largo de los años con personas inteligentes, brillantes, excelentes profesionales y expertos en su respectiva tarea, que me han consultado porque se sentían “atrapados”, desmotivados y con sentimientos de incompetencia ante circunstancias difíciles y lo alternativas riesgosas. Uno de mis primeros interrogantes desde el rol de coach, es preguntarles cómo se veían en sus inicios profesionales, que sueños tenían. Muchas veces observo entonces como un fuego sagrado, ojos que se iluminan como brasas de ilusión. Y pienso: “Eso no se perdió! ; Está! ¡Casi apagado… pero está! El conocimiento, la pasión, aún perduran” Porello una primera definición poética y espiritual del coaching es el arte de soplar las brasas” Como un socio facilitador del aprendizaje que acompaña al otro en una búsqueda de su capacidad de aprender para generar nuevas respuestas” Esta es una de las descripciones más hermosas del coaching que he leído.

Queda claro entonces que el coaching procura el crecimiento profesional y personal del coachado, o sea de quien recibe el coaching, también llamado coachee. De todas formas, debe quedar claro que coaching gerencial, no es “terapia organizacional” o “diván empresario”, como algunos quieren hacer ver. Ahora bien, hay dos líneas de trabajo posible en el coaching, una es cl coaching manejado por profesionales del mismo, los que pueden ser externos a la empresa, normalmente es así, o el coaching como labor del líder, es decir el propio gerente o supervisor dando coaching a sus colaboradores. Esta es la vertiente que más nos interesa desde la perspectiva de esta obra. Para poder realizar adecuadamente la labor, debemos contar con cinco elementos claves, esenciales para que el coaching pueda desarrollarse:

a) Una actitud abierta del coachado: Esto significa que el mismo acepte la posibilidad del coaching, y se predisponga favorablemente a él, con una actitud real de aprendizaje, procurando diagnosticar con precisión sus áreas de mejora, para desde allí hacer esfuerzos personales para su superación. 

b) Entrenamiento específico del coach: Es decir el líder debe haber recibido formación acerca de las herramientas del coaching y de los procesos vinculados al mismo. No se pretende que lo desarrolle como un profesional, pero es deseable que conozca los fundamentos del coaching, sus códigos y sus prácticas.

c) Total sinceridad de ambos: Es imposible pensar en coaching sin una total sinceridad de ambas partes, del coachado para exponer sus dudas, inquietudes y problemas y del coach, para dar respuestas francas y asertivas. Sólo sobre esta base el coaching es efectivo, caso contrario se convierte en una rutina fría, inexpresiva e hipócrita de poco valor.

d) Respeto mutuo entre coachado y coach: Este tema también es clave, si no hay un profundo respeto personal y profesional la labor se hace imposible de realizar, en las sesiones de coaching se tratan temas muy delicados para el coachado, y sólo se podrá hacer en un marco de respeto y mutua aceptación.

e) Confianza absoluta del coachado respecto del coach: Llegamos finalmente a un elemento esencial, si el coachado no tiene total confianza en el coach, el proceso será nulo de nulidad absoluta, no tendrá ningún valor y se convertirá en una pérdida de tiempo. Ahora bien, desde esta perspectiva queda claro que sólo los líderes pueden hacer coaching de sus colaboradores, ya que, desde el paradigma de la gerencia tradicional, las bases de confianza que se construyen son muy endebles. 

Esto explica por qué muchas organizaciones no pueden impulsar el coaching interno. Los grandes líderes empresariales se caracterizan por formar equipos, y para lograr equipos de “alto rendimiento”, debe trabajarse muy meticulosamente con las personas, desarrollarlas en conocimientos técnicos y ambientales y especialmente en sus habilidades y competencias de interrelación y de autogestión. Más allá de los valores humanos que toda labor de desarrollo y mejoramiento de la persona tiene, recordemos lo dicho sobre esto en el Capítulo IV, al hablar del Sentido del Liderazgo, debemos tener en claro los beneficios directos para las compañías. Alyssa Freas, que según el Fiancial Times es la principal experta en el campo del coaching para ejecutivos, afirma: “El coaching para ejecutivos puede generar resultados cuantificables y positivos, mejorar el rendimiento en las empresas e incrementar su ventaja competitiva.”