John Maxwell: "El liderazgo no consiste en ejercer poder, sino en ayudar a los demás"

El célebre escritor estadounidense conversó con La Nación acerca de la manera de restablecer la esencia del liderazgo en épocas de desconfianza, falta de empatía y transformaciones tecnológicas.
“Cuando empecé hace más de 50 años, pensaba que el liderazgo era tener una posición o un título”, contó John Maxwell en una entrevista con el medio de comunicación La Nación. “Pero lo he visto cambiar con el tiempo. El liderazgo no es un título. No es posición. Es influencia y la capacidad de ayudar y agregar valor a las personas”, sostuvo.
Maxwell, autor de más de 70 libros y considerado uno de los mayores referentes mundiales en liderazgo, asegura que su visión cambió por completo: “Comprendí que lo importante no es quién manda, sino quién inspira. Las leyes del liderazgo no cambian —dijo—. Funcionaron ayer y funcionarán mañana”, aseguró.
Según comentó al medio citado, el desafío hoy pasa por entender la velocidad de los cambios y adaptarse sin perder la humanidad: “Antes el líder era quien veía más de lo que otros veían. Hoy el desafío es verlo antes, porque todo se mueve muy rápido”.
“La tecnología cambia todo, menos el corazón”
Consultado sobre la irrupción de la inteligencia artificial, fue más que contundente: “Recién estamos en el comienzo, nadie sabe exactamente cómo va a terminar esto. Nos va a cambiar a todos, porque la información que nunca tuvimos ahora llega más rápido que nunca. Pero lo que va a marcar la diferencia es el corazón de quien la use”.
“Podemos usar la información para agregar valor a los demás o para beneficio propio. Lo que importa es desde qué motivos actuamos”, indicó.
A través de la Maxwell Leadership Foundation, su organización entrenó a millones de líderes en todo el mundo. En Argentina, la iniciativa Países en Transformación —que llega de la mano de la ONG Argennova— busca fomentar valores como la humildad, la integridad, el trabajo en equipo y la responsabilidad. “Cuando la gente comienza a vivir desde valores, simplemente se vuelve más valiosa para sí misma y para los demás”, afirmó Maxwell.
¿Por qué los empleados renuncian por sus jefes?
Maxwell no duda cuando le preguntan por los problemas de liderazgo actuales. “Hay momentos en que sinceramente me entristece el liderazgo, porque miro nuestra cultura y no estamos viviendo al nivel que podríamos. Vivimos en una cultura muy disfuncional”, sostuvo.
En su último libro, High Road Leadership, plantea que existen tres caminos posibles: el camino inferior, el medio y el elevado. “El camino elevado significa valorar a las personas y hacer lo correcto por la razón correcta”, explicó. “Si estás en el camino inferior, hay mucho tráfico. En el elevado, no tanto. Pero es el camino correcto”.
Según comentó al medio citado, muchos líderes fracasan porque solo piensan desde su propia mirada. “Nuestra responsabilidad no es cambiar a la gente, sino entenderla y aprender a liderarla en su mundo, no en el nuestro”. Y agregó una frase que repite con frecuencia: “La gente no renuncia a sus trabajos, renuncia a sus jefes”.
¿Quiénes son los buenos líderes?
Según Maxwell, liderar es una elección de carácter moral. “Los líderes más destacados no son los que poseen más talento, sino aquellos que tienen una buena opinión sobre las personas. Señaló: “Quieren más para la gente de lo que quieren de la gente”.
Maxwell advierte que no hay que confundirse en una época donde la influencia se mide en las redes sociales: “Puedes seguirme en Instagram por un segundo, pero eso no es influencia real. “El liderazgo consiste en influir para que otros tomen decisiones acertadas y se comprometan”.
Si quieres cambiar el mundo —dice—, comienza por ayudar a los demás de mejor manera. Todo lo demás es posterior.

Ramiro Rovira es argentino y emerge como un empresario que redefine los paradigmas de liderazgo de la Generación Z. Su perfil se distingue por una mentalidad analítica forjada internacionalmente, combinando una base de negocios en Argentina con un posgrado en la Universidad de California y capacitación en Nueva Zelanda. Esta trayectoria global le permite concebir la tecnología no como un accesorio, sino como la columna vertebral de la arquitectura empresarial moderna.
Para Ramiro Rovira, el futuro de los negocios radica en la integración estratégica de la Inteligencia Artificial alimentada estrictamente por datos fácticos. Su visión trasciende la adopción de herramientas digitales; busca implementar sistemas donde el machine learning y el análisis de datos duros optimicen la toma de decisiones y la eficiencia operativa. Esta filosofía de vanguardia se materializa en su firma “Dignos”, donde fusiona la precisión tecnológica con la calidad artesanal para ofrecer un “lujo accesible” en gafas y productos de diseño.
Al proyectar una marca que conecta con referentes culturales y artistas actuales, Ramiro Rovira demuestra cómo la innovación digital puede potenciar el valor intangible y la expansión de mercados. Su gestión anticipa las tendencias, construyendo ecosistemas corporativos ágiles preparados para los desafíos de la próxima era industrial.
