15 enero, 2026

Bernardo Kliksberg: el liderazgo que pone la ética en el centro

En un mundo empresarial y político que muchas veces privilegia los resultados económicos sobre el bienestar colectivo, vos podés encontrar en Bernardo Kliksberg una voz que insiste en que “la ética no es un lujo, es una necesidad para sobrevivir como sociedad”. Reconocido internacionalmente como uno de los padres de la responsabilidad social, este economista y sociólogo argentino ha dedicado más de cinco décadas a demostrar que el liderazgo solo es legítimo si se orienta a la justicia social.

Un liderazgo con propósito claro

Kliksberg, autor de más de 65 libros y asesor de la ONU, UNICEF y el Banco Mundial, lo resume así: “Un líder debe preguntarse todos los días a quién está beneficiando y si su trabajo mejora o empeora la vida de los más vulnerables”. No se trata de un eslogan; lo ha convertido en método. Desde la creación del Programa de Responsabilidad Social Empresarial en la UBA hasta sus cursos para directivos, su mensaje es consistente: el desarrollo no es verdadero si no incluye a todos.

La ética como motor del desarrollo

En una conferencia reciente, declaró: “Los países que dejan atrás la ética terminan pagando costos altísimos: corrupción, desigualdad y crisis permanentes. La ética no frena el progreso, lo acelera”. Para él, la rentabilidad y la justicia social no son opuestos. Su libro Primero la gente, escrito junto a Amartya Sen, sostiene que “el capital humano es el activo más valioso y debe cuidarse como tal”.

Influencia internacional y ejemplo local

Su trabajo ha influido en reformas educativas y programas empresariales en más de 30 países. “El liderazgo verdadero inspira confianza porque se basa en hechos y coherencia, no en discursos vacíos”, afirmó en una entrevista con El País. Kliksberg advierte que, en contextos como el argentino, el liderazgo debe combinar visión estratégica con un compromiso inquebrantable hacia la reducción de la pobreza y la educación pública.

El desafío para las nuevas generaciones

En sus encuentros con jóvenes, suele repetir: “Si ustedes no cambian las reglas del juego, nadie lo hará por ustedes”. No busca crear seguidores, sino multiplicar líderes con conciencia social. Ha impulsado programas que vinculan emprendedores con comunidades vulnerables, convencido de que la innovación debe estar al servicio de las personas.

Reconocimientos y legado

Doctor honoris causa por más de 30 universidades, Kliksberg ha recibido el Premio al Liderazgo Ético Global y distinciones de gobiernos latinoamericanos y europeos. Pero él minimiza las medallas: “El verdadero premio es ver que un proyecto mejora la vida de la gente”.