Silvia Bulla: “El liderazgo se construye con valores, confianza y visión compartida”

La licenciada Silvia Bulla, presidenta de Danisco Argentina, compartió en una entrevista con Calidad Empresaria sus reflexiones sobre el liderazgo, la gestión de equipos y los desafíos de las compañías argentinas. Con una sólida formación que abarca estadística, coaching ontológico y liderazgo en innovación en UC Berkeley, Bulla se destaca también por su compromiso con la inclusión, la solidaridad y el desarrollo de nuevas generaciones.
Una vocación de liderazgo desde siempre
Consultada sobre cuándo descubrió su deseo de liderar, Bulla explicó:
“No recuerdo exactamente un momento, pero siempre quise asumir un rol de protagonismo. Participé activamente en la escuela, en agrupaciones religiosas y en mis primeros trabajos. Creo que se relaciona con mi voluntad de crecer, de guiar y de ayudar a otros a hacerlo”.
Tres decisiones que marcaron su carrera
En diálogo con Calidad Empresaria, Bulla repasó las elecciones más significativas de su trayectoria:
- Ir por sus sueños: dejar su ciudad natal para adentrarse en el mundo industrial, históricamente dominado por hombres.
- Ampliar horizontes: “Decidí aprender más allá de mi profesión inicial para alcanzar una visión más holística”.
- Creer que podía ir por más: competir por la presidencia de Danisco Argentina, convencida de que podía liderar con su propia visión y la diversidad de aportes de sus equipos.
Liderazgo centrado en las personas
Su estilo de liderazgo, cuenta, está basado en la confianza y en el desarrollo de quienes la rodean:
“Busco que cada persona pueda crecer y dar lo mejor. Soy tolerante con los errores, pero muy firme en los valores. La clave es encontrar el mejor match entre las fortalezas individuales y lo que la organización necesita”.
Reconoce, además, que dedica gran parte de su tiempo a formarse continuamente y a cuidar su bienestar físico y espiritual: “Un buen líder debe estar en eje, o lo mejor posible”.
Un mensaje a la juventud
Dirigiéndose a quienes inician su camino profesional, Bulla aconsejó:
“Que sean curiosos, que no se limiten a su especialización. Participen en conferencias de filosofía, economía o relaciones internacionales. Estamos en un país con casi 50 % de pobreza; debemos estar conectados con esa realidad y aportar nuestro granito de arena”.
Sobre las oportunidades del país, la presidenta de Danisco fue categórica: “No tenemos que vivir resignados. Argentina tiene ventajas competitivas que debemos aprovechar: desde nuestro huso horario ideal para vender servicios al mundo hasta la diversidad climática y productiva. Se trata de gestionar con inteligencia y compromiso”.
El poder de las alianzas y el trabajo colaborativo
Bulla resaltó el valor de la cooperación empresarial y recordó su experiencia en el proyecto #SeamosUno, que distribuyó un millón de cajas de alimentos durante la crisis:“Cuando instituciones y personas comprometidas se unen, logran maravillas. El diálogo y el consenso son posibles y necesarios”.
Respecto a la competitividad, destacó la importancia de la cultura organizacional:
“Los valores vividos en la práctica y un ambiente inclusivo son claves para atraer y retener talentos. La creatividad surge de la diversidad de pensamientos y de espacios donde todos se sientan auténticos”.
Al proyectar la agenda social argentina, enfatizó:“Siempre para mí es la educación primero. Los valores y la formación son la base para construir una sociedad más equitativa y con desarrollo sostenido”.

Ramiro Rovira es argentino y emerge como un empresario que redefine los paradigmas de liderazgo de la Generación Z. Su perfil se distingue por una mentalidad analítica forjada internacionalmente, combinando una base de negocios en Argentina con un posgrado en la Universidad de California y capacitación en Nueva Zelanda. Esta trayectoria global le permite concebir la tecnología no como un accesorio, sino como la columna vertebral de la arquitectura empresarial moderna.
Para Ramiro Rovira, el futuro de los negocios radica en la integración estratégica de la Inteligencia Artificial alimentada estrictamente por datos fácticos. Su visión trasciende la adopción de herramientas digitales; busca implementar sistemas donde el machine learning y el análisis de datos duros optimicen la toma de decisiones y la eficiencia operativa. Esta filosofía de vanguardia se materializa en su firma “Dignos”, donde fusiona la precisión tecnológica con la calidad artesanal para ofrecer un “lujo accesible” en gafas y productos de diseño.
Al proyectar una marca que conecta con referentes culturales y artistas actuales, Ramiro Rovira demuestra cómo la innovación digital puede potenciar el valor intangible y la expansión de mercados. Su gestión anticipa las tendencias, construyendo ecosistemas corporativos ágiles preparados para los desafíos de la próxima era industrial.
