1 abril, 2026

Desde el Coliseo hasta los puentes colgantes, los materiales definen la resistencia y funcionalidad de las construcciones.

El Coliseo es un gran recinto en Roma construido en los años 70-80 con piedra, ladrillos y concreto. Los romanos fueron los primeros en usar concreto a gran escala. Los arcos se insertaron donde era posible a lo largo del edificio de 190 m (620 pies), para reducir su peso. 

Puente colgante. Ya que el acero es fuerte para tensar, se puede colgar un camino de cables de acero, sostenido por dos torres. Lo que resulta es un puente colgante, una especie de arco invertido. Pueden hacerse así tramos impresionantes de más de 2 km (1.2 millas). Hace miles de años, los puentes primitivos se hacían de manera similar para cruzar los ríos. Este puente colgante de 1900, de uso militar (abajo), tiene sólo 60 m (200 pies) de largo, pues sus torres de madera ligera no podrían soportar el peso de un puente más largo.

El anclaje de un puente colgante. Los cables de un puente colgante distribuyen la fuerza a lo largo de los lados, lo que permite a la torre sostener un tramo largo. Para evitar que las fuerzas se ejercen sobre las mismas torres, los cables corren sobre la parte de arriba y se enganchan en la roca a ambos lados del puente. Se necesitan anclajes elaborados que distribuyen la carga para evitar que los cables se suelten.

La madera

La madera ha evolucionado a lo largo de millones de años para sostener las hojas, flores y frutas de las plantas por encima del suelo. En cuanto el hombre desarrolló las hachas, empezó a cortar árboles; desde entonces la madera es uno de los materiales más muebles y el papel de este libro; los edificios de concreto se levantan al vaciar cemento en moldes de madera. La madera es un material compuesto, hecho de muchas fibras largas y fuertes de celulosa. Esta sustancia blanca, relacionada con el azúcar, se encuentra en todas las plantas, pero se ve reforzada en los árboles por una de madera, todas útiles para fines diferentes.

Maderas diferentes

Cada madera tiene diferentes propiedades que la hacen mejor para algunos fines que para otros. Las maderas más usadas, suaves y baratas, se obtienen de coníferas como el pino y el abeto, que crecen en bosques donde se reemplaza cada árbol que se corta. Las coníferas mantienen sus hojas todo el año y crecen rápido en los bosques fríos y oscuros de los países del Norte. La madera de estructura dura proviene de los árboles que crecen más lentamente, y en lugares más cálidos y con más luz. Son más fuertes y sus granos más finos, pero también son más caros. Algunas maderas duras, como la caoba, se están extrayendo más rápido de lo que amenaza la supervivencia de se pueden renovar, los árboles y la vida salvaje.

Trabajo de la madera

La madera es fuerte en la dirección de sus fibras (grano), pero como éstas están adheridas entre sí débilmente, es fácil romper la madera perpendicularmente al grano. También, a diferencia de los metales y el plástico, la madera es mucho más fuerte en tensión que en compresión, y es sensible a la humedad: se hincha e incluso se pudre en una atmósfera húmeda. El diseño de los objetos de madera debe considerar esto. Los muebles antiguos y muchos instrumentos musicales son de madera. Un violín es una pieza cortada, formada y unida cuidadosamente, lo que hace que la madera cante.

Los plásticos naturales, como la resina de pino, han existido desde hace millones de años, pero hacia 1850, los químicos empezaron a hacer plásticos artificiales. La mayoría se ARAÑA EN ÁMBAR con facilidad por el calor. Algunos son más transparentes que el vidrio; otros, más fuertes que el acero, y los hay duros y suaves. Pueden convertirse en fibras, tubos, hojas o espumas. El primer plástico sintético lo inventó el químico británico Alexander Parkes (1813-1890) hacia 1855. Este material se mejoró más tarde en el uso de los plásticos de Estados Unidos para producir celuloide, un material flexible, transparente (pero muy inflamable), que hizo posible el cine. Estos primeros productos iniciaron una revolución en los materiales que ahora afectan todos los aspectos de la vida. El ámbar es un plástico natural, la resina fosilizada de un pino. Cuando se formó, este pedazo de ámbar era un líquido pegajoso, y la araña a la que atrapó se conserva para siempre.  Los plásticos se llaman o al menos asi se los conoce, polímeros, del griego poly (muchos) y mero (parte), porque sus largas moléculas son del mismo sencillo patrón de átomos que se repite una y otra vez. Hoy pueden diseñarse para cumplir casi con cualquier tarea. La mayoría de ellos se suavizan con el calor, ese es el trato que se le da, pero los termoestables se endurecen más. El primero fue la baquelita, inventada en 1907 por el químico Leo Baekeland (1863-1944).