La elección de las técnicas para guiar un grupo

La elección de las técnicas específicas que se describirán en la primera categoría no significa que éstas constituyan los mejores métodos. Todas están concebidas, hablando comúnmente, para informar o para estimular a la acción y son básicamente aplicables a una única sesión, o aun a una parte de una sesión. Se presentan principalmente en su forma “pura”, con el completo convencimiento de que raras veces, o nunca, son utilizadas exactamente de la manera descripta. Hay tres razones por las cuales es importante comprender estas formas puras de la manera en que han sido analizadas y registradas por los estudiosos del proceso grupal.
1. Hay considerable confusión en cuanto a la naturaleza de muchas de las técnicas.
Por ejemplo, una mesa redonda puede considerarse insatisfactoria para un determinado propósito después de una demostración que se denominó mesa redonda, cuando en realidad todo el proceso fue un simposio. Por consiguiente, los métodos más o menos bien conocidos deben definirse cuidadosamente.
2. Muchos de los métodos grupales de más éxito se logran combinando técnicas, y una combinación inteligente depende en primer lugar del conocimiento de los elementos que se han de combinar.
3. Una descripción de algunas de las técnicas mejor conocidas y que se emplean más frecuentemente en forma “pura” permite desarrollar una forma esbozada, un esquema lógico que cualquiera puede encontrar valioso para concebir nuevas técnicas.
La forma en que se presenta cada una de las técnicas conocidas constituye un esquema para su aplicación. Consta de una manifestación inicial que contiene una definición del método y un comentario sobre los elementos importantes de la dinámica interna que aquél hace actuar en el problema que se debate. Se resumen las posibilidades de que dispone la técnica. Luego se consideran los propósitos y objetivos esenciales para los cuales se la puede elegir. Esto es seguido de una enumeración de las condiciones o situaciones usuales en que puede utilizarse. Figura a continuación una lista descriptiva de los pasos de la aplicación, tanto desde un punto de vista general como desde el punto de vista de todos los líderes que suelen intervenir. En esencia, se contestan las preguntas acerca del “por qué”, el “cuándo” y el “cómo” con respecto al método. La presentación termina con una sección final de advertencias o recomendaciones respecto a algunos de los peligros de las técnicas.
A pesar de que sólo se puede emplear en estos esbozos un material que sea generalmente aplicable, se llega a una extensión algo considerable. El lector tal vez desee leer únicamente la exposición al comienzo de cada método; en unos pocos casos, todo el esbozo. Sin embargo, las experiencias han demostrado que cuando alguien comienza a aplicar una técnica desconocida, casi nunca hay bastantes detalles disponibles para satisfacer sus deseos. De ahí la presentación más extensa y detallada. Muchas situaciones de grupo son demasiado vastas o de vida demasiado larga como para que una sola técnica pueda ser generalmente aplicable. Por consiguiente, de una manera mucho menos detallada, se presta atención al trabajo en asambleas, congresos, mesas redondas, jornadas, etc.
Las técnicas de evaluación, que constituyen la tercera categoría, se presentan de otra manera. Esencialmente son técnicas de proceso grupal y la razón básica de su existencia es la de mejorar los trabajos del grupo. Sin embargo, de un modo secundario pueden contarse entre las maneras más valiosas de lograr eventualmente tanto la educación como la acción del grupo. Algo se expone acerca de las diversas maneras de emprender el tipo de introspección grupal denominado evaluación, y estas maneras se ilustran principalmente con formularios en los cuales se puede registrar la evaluación. Reiteramos que sólo son ilustrativos y por lo común serán mucho mejores los métodos concebidos en el momento para acomodarse a situaciones particulares. Un conocimiento considerable del proceso grupal y de cómo otros han emprendido la tarea contribuirá inmensamente a la creación de técnicas de evaluación. Finalmente se espera desarrollar con este enfoque la aptitud necesaria para seleccionar una técnica, para aplicarla, para combinarla con otras y, lo más importante de todo, para crear soluciones técnicas para los problemas. a medida que surjan.
Discusiones en Grupos Pequeños
Esta técnica se puede definir como un intercambio mutuo, cara a cara, de ideas y de opiniones entre los integrantes de un grupo relativamente pequeño (por lo general compuesto de cinco a veinte personas). Es más que una conversación al azar, sin plan ni ilación o sin estructura, que se da todas las veces que se reúnen pequeños grupos; tiene método y estructura, pero a pesar de ello puede ser informal y democrática en todos los sentidos. El que se lleve a cabo una discusión en un grupo pequeño denota una preocupación común con respecto a un deseo de información, a un problema que debe resolverse o a una decisión que se debe adoptar.
