9 febrero, 2026

Javier Madanes Quintanilla: “La Argentina no puede funcionar sin un control de capitales”

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Javier Madanes Quintanilla, presidente de Aluar y Fate, fue catagórico a la hora de hablar en diálogo con Infobae: “La Argentina no puede funcionar sin un control de capitales, llamalo cepo, control de capitales o como le quieras llamar.”

La frase condensa su diagnóstico. Para el empresario, las tensiones cambiarias son un obstáculo inevitable y, al mismo tiempo, una herramienta de estabilidad sin la cual el sistema financiero colapsaría.

Un año difícil para la industria

Madanes mide el desempeño de sus empresas y del sector con un criterio muy distinto al que usan otros empresarios. “Yo no mido los resultados desde el plano económico o en torno al crecimiento de volumen, sino por empleo”, explicó en esa misma entrevista.

Con ese parámetro, el balance es preocupante. “El sector que vemos con más tristeza es el sector de neumáticos, donde en el transcurso de este año se perdió entre las distintas plantas del sector el 30% del empleo en un año tremendo”, lamentó. El dato ilustra la fragilidad de una industria que, más allá de la tradición, hoy enfrenta la caída del consumo, la importación y los altos costos internos.

Contra la descalificación industrial

Otro de los puntos que Madanes subrayó es el trato que recibe la industria en el debate público. “Lo que este año más me ha marcado… es por la descalificación que el sector industrial tiene en muchos sectores… descalificar en términos tan generales es cruel e innecesario”, dijo con visible molestia.

En su visión, la industria sigue siendo un motor de empleo y de innovación, aunque no siempre reconocida como tal. Sus palabras funcionan como un reclamo hacia quienes reducen el papel del sector productivo a una carga fiscal o a un actor conservador.

El problema logístico

El empresario también puso el foco en los costos que enfrenta cualquier fabricante en Argentina. Con una comparación que sorprendió a muchos, expresó:

“El costo desde la fábrica al puerto es mayor que el de enviar a Japón.”

La frase, breve y contundente, revela un problema estructural: la ineficiencia logística que limita la competitividad internacional. Para un país que busca exportar más, la advertencia de Madanes se convierte en un llamado urgente a revisar infraestructura, tarifas y regulaciones.

¿Cómo apostar por el país en tiempos de inflación?

Sin embargo, Madanes no se queda en la crítica. En una entrevista con Canal 12 Web, anunció una de las inversiones más importantes de la Patagonia: “Nosotros siempre tenemos la mala costumbre de, en los momentos más complicados, meternos en líos.”

El “lío” al que se refiere es la construcción de un parque eólico en Puerto Madryn, con una inversión de USD 745 millones, que convertirá a Aluar en uno de los principales jugadores de la transición energética en Argentina.

“Lo que surge como ingreso, en una inmensa proporción invertirlo en nuevos proyectos que tengan futuro… somos todos socios en estas aventuras”, afirmó al explicar la lógica detrás de la apuesta. La inversión no solo diversifica el negocio, sino que también genera empleo y consolida a la Patagonia como polo energético.

La filosofía del crecimiento

Madanes se define como alguien que cree en la expansión constante. “El que no crece se muere… las señales de crecimiento tienen que ser siempre notables”, aseguró. La frase encierra una filosofía que lo ha acompañado durante décadas: no esperar tiempos de estabilidad para invertir, sino aprovechar incluso las coyunturas más difíciles para ganar terreno.

Esa visión lo ha llevado a sostener a Aluar como la única productora de aluminio primario del país y, al mismo tiempo, a diversificar hacia sectores como la energía eólica.

La Patagonia como ventaja

Con respecto al lugar donde se lleva adelante el proyecto, Madanes fue claro: “La Patagonia tiene una ventaja relativa en comparación a otros lugares del país y del mundo; debemos aprovecharlo.”

Para él, esa región no es solo un espacio geográfico, sino una oportunidad estratégica: condiciones de viento óptimas, cercanía a puertos y un ecosistema industrial que puede crecer si cuenta con el respaldo de inversiones sostenidas.

Entre la crítica y la acción

Por un lado, el diagnóstico duro: empleo perdido, costos logísticos excesivos, brecha cambiaria y descalificación social hacia la industria. Por el otro, la acción concreta: inversiones millonarias en energía renovable, apuesta por la Patagonia y defensa del empleo como indicador central.