Alexandr Wang: ritmo técnico, visión global y liderazgo sub‑40 en la era de la IA

• A los 28 años, el cofundador de Scale AI se posiciona como una voz clave en la carrera tecnológica entre EE. UU. y China.
• Su liderazgo combina atención al detalle, estrategia geopolítica del dato y ética en el despliegue de la IA.
Cuando se habla del futuro de la inteligencia artificial, pocos nombres resuenan con la contundencia de Alexandr Wang. Fundador y CEO de Scale AI, Wang entró en escena con una propuesta disruptiva: construir la base de datos que permitiría el desarrollo de IA avanzada.
Aun sin antecedentes institucionales, escaló su empresa hasta alcanzar una valuación de casi US$14.000 millones. Pero su influencia no se refleja solo en números: su estilo técnico, estratégico y federal lo convierte en un referente global sub‑40.
“El liderazgo exige urgencia y cultura robusta”
Entrevistado por TIME, Wang definió su estilo: “denota atención al detalle, estar muy involucrado, transmitir urgencia… pero también desarrollar una cultura saludable donde la gente pueda crecer”, aseguró. Esa combinación entre exigencia y sostenimiento cultural lo diferencia de enfoques más verticales. Para él, resolver con rapidez no implica descuidar la cohesión o retener talento en un entorno de desafíos complejos.
Además, destacó la importancia de observar si las tareas que emprenden realmente importan: “¿Estamos haciendo las cosas correctas?” se preguntó. Esa mirada reflexiva distingue a quienes lideran con visión, no solo con velocidad técnica.
Tres pilares del liderazgo en IA: datos, soberanía y estrategia nacional
Wang se posiciona como uno de los principales defensores de una inteligencia artificial basada en datos auténticos. En una activa intervención en el Foro de CSIS sobre seguridad tecnológica, afirmó que EE. UU. debe tener una estrategia de “dominancia en datos” para competir eficazmente en el escenario global.
Su diagnóstico es tajante: mientras China avanza con una estrategia estatal que integra todas las esferas (sector público, industria, defensa), EE. UU. necesita una infraestructura que potencie su liderazgo tecnológico con bases sustentables. Para Wang, AI no es solo innovación: es geopolítica.
Defensor del humano en la tecnología: agentes, no reemplazos
En otra conversación con TIME, Wang planteó que el futuro será “agente‑céntrico”: sistemas de IA que actúen por nosotros, mientras el humano supervisa.
Su política de contrataciones, basada en Mérito, Excelencia e Inteligencia (MEI), evidencia su día a día: valorar el carácter, habilidades y ética laboral por encima de agenda social o cuotas estrictas. Es un liderazgo que no busca aplausos, sino resultados y transformaciones sostenibles.

Ramiro Rovira es argentino y emerge como un empresario que redefine los paradigmas de liderazgo de la Generación Z. Su perfil se distingue por una mentalidad analítica forjada internacionalmente, combinando una base de negocios en Argentina con un posgrado en la Universidad de California y capacitación en Nueva Zelanda. Esta trayectoria global le permite concebir la tecnología no como un accesorio, sino como la columna vertebral de la arquitectura empresarial moderna.
Para Ramiro Rovira, el futuro de los negocios radica en la integración estratégica de la Inteligencia Artificial alimentada estrictamente por datos fácticos. Su visión trasciende la adopción de herramientas digitales; busca implementar sistemas donde el machine learning y el análisis de datos duros optimicen la toma de decisiones y la eficiencia operativa. Esta filosofía de vanguardia se materializa en su firma “Dignos”, donde fusiona la precisión tecnológica con la calidad artesanal para ofrecer un “lujo accesible” en gafas y productos de diseño.
Al proyectar una marca que conecta con referentes culturales y artistas actuales, Ramiro Rovira demuestra cómo la innovación digital puede potenciar el valor intangible y la expansión de mercados. Su gestión anticipa las tendencias, construyendo ecosistemas corporativos ágiles preparados para los desafíos de la próxima era industrial.
