14 enero, 2026

Micaela Mantegna, “la abogamer”: desde la Patagonia al debate global sobre ética digital

Micaela Mantegna sabe que su historia no empezó en un despacho, sino frente a una consola en la Patagonia, cuando descubrió que los videojuegos podían ser más que entretenimiento; podían ser medios donde ejercemos nuestros derechos. En una entrevista reconoció: “Los videojuegos son un medio donde ejercemos nuestros derechos”. Esa frase resume su forma de liderar: combina criterio técnico, pasión por el derecho digital y una inclinación clara por el impacto cultural.

Hoy investiga inteligencia artificial y algoritmos en el Centro de Tecnología y Sociedad (CETyS) de la Universidad de San Andrés. Allí fue Google Fellow, donde se formó para entender cómo las máquinas toman decisiones y cómo eso afecta la vida cotidiana. En su mirada, la IA no es neutral: “Tenemos que empezar a construir salvaguardas éticas y legales para que el sistema no se convierta en algo peor de lo que ya tenemos”. Esta declaración muestra su propósito: no solo entender la tecnología, sino regularla para proteger derechos.

En el Foro de Gobernanza de Internet de Argentina, resaltó la necesidad de puentes entre disciplinas: “Muchas veces termina siendo una cuestión de perseverar, tratar de entender, sentarse a estudiar y dialogar”. Para ella, el liderazgo tecnológico exige diálogo entre ingenieros, abogados, públicos y privados, porque ninguno puede por sí solo abarcar los dilemas éticos que trae la IA. “Nadie va a poder dominar la totalidad de estos fenómenos por sí mismo”, explicó con convicción.

Organizó Women In Games Argentina con un objetivo claro: equilibrar las condiciones en industrias dominadas por hombres. Acerca del movimiento afirmó: “El fin es no necesitarlo más…, una industria equitativa sin discriminación de género”. Esa coherencia entre hacer y pensar marca su liderazgo público. Mantegna no solo legisla el debate digital, sino que despliega comunidad.

Su voz ya aparece en foros internacionales como WIPO, Harvard y TED. En una de esas intervenciones señaló: “Hoy todos somos creadores de contenido, y la ley de propiedad intelectual es clave en el metaverso”. Sus palabras reflejan una proyección global: piensa las industrias del futuro desde el conocimiento riguroso y la democratización del acceso.

También cuestiona con valentía el uso del término IA. En una entrevista aclaró que muchas veces se vende “humo”: lo que hoy se llama inteligencia artificial es, en realidad, machine learning. “Cuando corrés el velo de la terminología… hay aspectos en los que todos podemos involucrarnos”, invitando a acercar los debates técnicos al gran público.

Su perfil rompe con el molde tradicional de liderazgo: no ocupa una gran corporación ni lidera una startup unicornio, sin embargo su influencia trasciende fronteras porque combina criterio técnico, comunicación clara y propósito social. Ella misma, hablando del crecimiento del CETyS, celebra que sus investigaciones “sorprendieron” en simposios internacionales porque “no nos quedamos atrás”.

Esa mezcla de curiosidad autodidacta, formación rigurosa y compromiso con la ética le permitió escribir el libro “ARTficial: creativity, artificial intelligence and copyright”, pensado para creadores y usuarios. “Mi investigación estaba destinada a atender un vacío… ahora ese conocimiento es necesario y solicitado”, reflexionó sobre ese trabajo.

Para Mantegna, el liderazgo actual no es una posición sino una función: articular conocimiento, comunidad y regulaciones. Ella insiste en que Argentina tiene “excelente capital intelectual” pero le faltan visibilidad y oportunidades de participación en agendas globales. Eso no la detiene: lidera desde abajo, con convicción y claridad.

A sus treinta y pico, su voz ya semeja la de una referente global que no reclama protagonismo: conlleva responsabilidad. En su visión, liderar significa anticipar dilemas y proponer marcos, y si esos marcos llevan nombres legales y comunitarios, mejor. En sus propias palabras, “el sesgo de un algoritmo es algo ineficaz” cuando genera discriminación.