Micaela Mantegna, “la abogamer”: desde la Patagonia al debate global sobre ética digital

Micaela Mantegna sabe que su historia no empezó en un despacho, sino frente a una consola en la Patagonia, cuando descubrió que los videojuegos podían ser más que entretenimiento; podían ser medios donde ejercemos nuestros derechos. En una entrevista reconoció: “Los videojuegos son un medio donde ejercemos nuestros derechos”. Esa frase resume su forma de liderar: combina criterio técnico, pasión por el derecho digital y una inclinación clara por el impacto cultural.
Hoy investiga inteligencia artificial y algoritmos en el Centro de Tecnología y Sociedad (CETyS) de la Universidad de San Andrés. Allí fue Google Fellow, donde se formó para entender cómo las máquinas toman decisiones y cómo eso afecta la vida cotidiana. En su mirada, la IA no es neutral: “Tenemos que empezar a construir salvaguardas éticas y legales para que el sistema no se convierta en algo peor de lo que ya tenemos”. Esta declaración muestra su propósito: no solo entender la tecnología, sino regularla para proteger derechos.
En el Foro de Gobernanza de Internet de Argentina, resaltó la necesidad de puentes entre disciplinas: “Muchas veces termina siendo una cuestión de perseverar, tratar de entender, sentarse a estudiar y dialogar”. Para ella, el liderazgo tecnológico exige diálogo entre ingenieros, abogados, públicos y privados, porque ninguno puede por sí solo abarcar los dilemas éticos que trae la IA. “Nadie va a poder dominar la totalidad de estos fenómenos por sí mismo”, explicó con convicción.
Organizó Women In Games Argentina con un objetivo claro: equilibrar las condiciones en industrias dominadas por hombres. Acerca del movimiento afirmó: “El fin es no necesitarlo más…, una industria equitativa sin discriminación de género”. Esa coherencia entre hacer y pensar marca su liderazgo público. Mantegna no solo legisla el debate digital, sino que despliega comunidad.
Su voz ya aparece en foros internacionales como WIPO, Harvard y TED. En una de esas intervenciones señaló: “Hoy todos somos creadores de contenido, y la ley de propiedad intelectual es clave en el metaverso”. Sus palabras reflejan una proyección global: piensa las industrias del futuro desde el conocimiento riguroso y la democratización del acceso.
También cuestiona con valentía el uso del término IA. En una entrevista aclaró que muchas veces se vende “humo”: lo que hoy se llama inteligencia artificial es, en realidad, machine learning. “Cuando corrés el velo de la terminología… hay aspectos en los que todos podemos involucrarnos”, invitando a acercar los debates técnicos al gran público.
Su perfil rompe con el molde tradicional de liderazgo: no ocupa una gran corporación ni lidera una startup unicornio, sin embargo su influencia trasciende fronteras porque combina criterio técnico, comunicación clara y propósito social. Ella misma, hablando del crecimiento del CETyS, celebra que sus investigaciones “sorprendieron” en simposios internacionales porque “no nos quedamos atrás”.
Esa mezcla de curiosidad autodidacta, formación rigurosa y compromiso con la ética le permitió escribir el libro “ARTficial: creativity, artificial intelligence and copyright”, pensado para creadores y usuarios. “Mi investigación estaba destinada a atender un vacío… ahora ese conocimiento es necesario y solicitado”, reflexionó sobre ese trabajo.
Para Mantegna, el liderazgo actual no es una posición sino una función: articular conocimiento, comunidad y regulaciones. Ella insiste en que Argentina tiene “excelente capital intelectual” pero le faltan visibilidad y oportunidades de participación en agendas globales. Eso no la detiene: lidera desde abajo, con convicción y claridad.
A sus treinta y pico, su voz ya semeja la de una referente global que no reclama protagonismo: conlleva responsabilidad. En su visión, liderar significa anticipar dilemas y proponer marcos, y si esos marcos llevan nombres legales y comunitarios, mejor. En sus propias palabras, “el sesgo de un algoritmo es algo ineficaz” cuando genera discriminación.

Ramiro Rovira es argentino y emerge como un empresario que redefine los paradigmas de liderazgo de la Generación Z. Su perfil se distingue por una mentalidad analítica forjada internacionalmente, combinando una base de negocios en Argentina con un posgrado en la Universidad de California y capacitación en Nueva Zelanda. Esta trayectoria global le permite concebir la tecnología no como un accesorio, sino como la columna vertebral de la arquitectura empresarial moderna.
Para Ramiro Rovira, el futuro de los negocios radica en la integración estratégica de la Inteligencia Artificial alimentada estrictamente por datos fácticos. Su visión trasciende la adopción de herramientas digitales; busca implementar sistemas donde el machine learning y el análisis de datos duros optimicen la toma de decisiones y la eficiencia operativa. Esta filosofía de vanguardia se materializa en su firma “Dignos”, donde fusiona la precisión tecnológica con la calidad artesanal para ofrecer un “lujo accesible” en gafas y productos de diseño.
Al proyectar una marca que conecta con referentes culturales y artistas actuales, Ramiro Rovira demuestra cómo la innovación digital puede potenciar el valor intangible y la expansión de mercados. Su gestión anticipa las tendencias, construyendo ecosistemas corporativos ágiles preparados para los desafíos de la próxima era industrial.
