21 enero, 2026

Estructura de base de datos que permite coherencia, disminución de redundancias y mayor disponibilidad de información para múltiples usuarios.

La aplicación de la metodología de bases de datos puede prestar un gran servicio a fin de conseguir un sistema de información coherente y que proporcione el soporte para la toma de decisiones, presentando una multitud de ventajas frente a los sistemas clásicos:

a) Mayor valor informativo. Puesto que la base de datos es un reflejo del mundo real, donde los distintos elementos están interrelacionados, el valor informativo de su conjunto es superior a la suma del valor informativo de los elementos individuales que los constituyen. Por ejemplo, un base de datos que contuviera los datos referentes a proveedores y productos tendrá un valor informativo mayor que la lista de proveedores y la lista de productos de forma independiente.

b) Independencia de los datos respecto a los tratamientos, y viceversa. La mutua independencia de datos y tratamientos lleva a que un cambio de estos últimos no imponga una nueva estructuración de la base; y, por otra parte, la inclusión de nuevas informaciones en la base, desaparición de obras, etc., no debe obligar a alterar los programas. Esta independencia de los tratamientos frente a la estructura de base supone una considerable ventaja, al evitar el importante esfuerzo que origina la reprogramación de las aplicaciones cuando se producen cambios en los datos (en algunos equipos se dedica cerca del 50%s de los efectivos de programación al mantenimiento de los sistemas existentes).

c) Coherencia de los resultados. Debido a la información de la enlazan los mismos datos, por lo que los resultados de todas ellas son coherentes y perfectamente comparables.

Además, al no existir, o al menos, disminuir en gran medida las redundancias en los datos, desaparece el problema que se presentaba en el en una serie de ficheros; y con él, se elimina también el inconveniente de las divergencias en los resultados debidos a actualizaciones no simultáneas en todos los ficheros.

d) Mejor disponibilidad de los datos para el conjunto de usuarios. Cuando se aplica la metodología de bases de datos, cada servicio ya no es “propietario» de los datos, puesto que éstos se comparten entre el conjun.to de los usuarios, existiendo una mejor disponibilidad de los datos para todos los que tienen necesidad de ellos, siempre que estén autorizados para accederlos.

e) Mejor y más normalizada documentación de la información, la cual esté integrada con los datos. La documentación de los datos en soporte de papel, realizada por el analista o programador, es por lo general insuficiente y a veces incluso inexistente; además, por lo común la normalización brilla por su ausencia. Este problema se atenúa en gran medida con las bases de datos, ya que en la misma base se incluye no sólo la información, sino también la documentación de éste, la cual, por tanto, está normalizada.

Hay, también, una mayor «transparencia» respecto a la información existente, ya que todos los datos que se encuentren en la base se deben relacionar en un catálogo que puede ser ampliamente difundido e, incluso, en bastantes casos, accedido por medios informáticos.

f) Mayor eficiencia en la recogida, codificación y entrada de los datos al sistema. Al no existir apenas redundancias, y ser los datos recogidos una sola vez, aumenta el rendimiento de todo proceso previo al almacenamiento.

g) Reducción del espacio de almacenamiento. La desaparición, o disminución de las redundancias, así como la aplicación de las técnicas de compresión, lleva, en los sistemas de bases de datos, a una menor ocupación del almacenamiento secundario en general, pequeño; sin embargo, los elementos del Sistema ocupan a veces tanto espacio que el ahorro es más técnico que práctico.

La aplicación de la metodología de bases de datos puede prestar un gran servicio a fin de conseguir sistemas de información coherentes y que proporcionen el debido soporte para la toma de decisiones.