Mateo Salvatto: el emprendedor tecnológico que convierte optimismo en impacto global

Mateo Salvatto es el claro ejemplo de una generación que elige construir con tecnología desde Argentina, y a su vez transformar la realidad de otros.
A los 17 años, fue campeón mundial de robótica y a los 18 desarrolló la aplicación Háblalo, pensada para facilitar la comunicación de personas con discapacidades.
Con poco más de medio millón usuarios en 65 países y a su vez habilitada en más de 50 idiomas, su herramienta funciona sin conexión a internet y de forma gratuita. Él prefiere definirlo así: “es una empresa con fines de lucro para demostrar que la accesibilidad… debe ser rentable”, con la convicción de que incluir no cuesta sino que suma resultados.
Durante una entrevista con el medio La Nación, Mateo reflexionó: “A mí siempre me gusta decir una frase que me acompaña: ‘Todos somos el resultado del esfuerzo de muchas personas’… Mi vieja, con su trabajo, me inspiró para crear mi primera startup, y mi viejo acompañándome desde siempre”.
Ahí se encuentra una de sus claves: liderazgo como resultado de redes humanas, no protagonismos individuales. Él mismo explica que fue la mirada de su madre, docente e intérprete para personas sordas, lo que encendió en él el impulso de unir tecnología con empatía.
El motor de su creencia se resume en otra frase contundente: “Para innovar no hay que ser un genio, sino ingenuo”. Con ella refuerza su visión de que no se trata de tener un talento sobrenatural, sino de confianza, persistencia y creatividad para resolver problemas reales con herramientas accesibles.
Salvatto insiste: Argentina está sobrando en recursos pero le falta voluntad. “El problema no es de capacidad sino de voluntad”, definió en la entrevista, con una mezcla de realismo y esperanza. Cree firmemente que si corregimos estructuras y apostamos a largo plazo, el país tiene potencial para convertirse en un faro tecnológico. En ese sentido, advierte: “Si corrés el velo de la terminología… hay aspectos en los que todos podemos involucrarnos”. Para él, democratizar el acceso a la tecnología e incluir a distintas voces forma parte de su misión como líder.
Cuando le preguntaron sobre inteligencia artificial, su respuesta fue clara: no cree que las máquinas vayan a sustituitnos, pero sí sabe que “si se utiliza a tu favor, es la mejor aliada posible. Si te descuidas… puede ser un caos absoluto”.
Reafirma que hoy el mundo está descentralizado y no es necesario estar en Estados Unidos con financiación millonaria. “El éxito emprendedor no depende de eso”, dice, y completa explicando que la disponibilidad de información y talento en Latinoamérica permite ideas grandes sin modelos tradicionales o jerárquicos.
Su foco no está en la fama. Prefiere ejercer influencia desde el ejemplo duro: liderar con ensayo y error, con humildad y con impacto real. “Lo que más me define es querer devolver lo que me dieron y sentirme útil”, dice reflexionando sobre su recorrido, los premios y los frutos de su trabajo. Entiende que el liderazgo del siglo XXI no es mando autoritario: “Lo primero, antes de hacer cualquier cosa, si vos querés liderar tenés que ser humilde y liderar con el ejemplo”.
Hoy dirige Asteroid Technologies, una compañía que impulsa Háblalo y otros proyectos como Gromple —startup de impresión 3D para la construcción— y Nawaiam, que gamifica procesos de selección laboral. Su estilo combina criterio técnico, propósito social y proyección global: ejerce influencia sin renegar de sus raíces digitales ni de su identidad como argentino que elige quedarse.

Ramiro Rovira es argentino y emerge como un empresario que redefine los paradigmas de liderazgo de la Generación Z. Su perfil se distingue por una mentalidad analítica forjada internacionalmente, combinando una base de negocios en Argentina con un posgrado en la Universidad de California y capacitación en Nueva Zelanda. Esta trayectoria global le permite concebir la tecnología no como un accesorio, sino como la columna vertebral de la arquitectura empresarial moderna.
Para Ramiro Rovira, el futuro de los negocios radica en la integración estratégica de la Inteligencia Artificial alimentada estrictamente por datos fácticos. Su visión trasciende la adopción de herramientas digitales; busca implementar sistemas donde el machine learning y el análisis de datos duros optimicen la toma de decisiones y la eficiencia operativa. Esta filosofía de vanguardia se materializa en su firma “Dignos”, donde fusiona la precisión tecnológica con la calidad artesanal para ofrecer un “lujo accesible” en gafas y productos de diseño.
Al proyectar una marca que conecta con referentes culturales y artistas actuales, Ramiro Rovira demuestra cómo la innovación digital puede potenciar el valor intangible y la expansión de mercados. Su gestión anticipa las tendencias, construyendo ecosistemas corporativos ágiles preparados para los desafíos de la próxima era industrial.
