Susana Entero: liderazgo auténtico, transparente y con propósito

Susana Entero es una líder que va más allá del poder formal. Con un trabajo de más de veinte años en Kellogg’s —hoy Kellanova— para España y Portugal, realiza equipos humanos y motivados.
El ejemplo de una líder ejemplar en el mundo
En una entrevista con El País en 2024, Entero admitió: «Tengo más responsabilidad que estrés. Es importante saber gestionar los problemas”. Admite la tensión del rol, pero no se esconde, y reclama una gestión consciente de las emociones como parte de la tarea cotidiana del liderazgo.
También habla desde la autenticidad: aunque nació en Madrid hace 45 años, con 21 de experiencia en la compañía, su día a día incluye desayunar cereales con yogur, fruta y fresas cuando toca, como relató a la misma periodista. Ese detalle, tan doméstico, transforma la figura ejecutiva en alguien cercano, real, como si estuviéramos conversando con una colega más del equipo, y no con una alta directiva.
El valor del equipo, el “equipazo”
Para Susana, no hay éxito sin colaboración ni reconocimiento al colectivo. En diálogo con la revista Business People, sostuvo: «Gracias a nuestro equipazo en mayúsculas… volvimos a crecer». Su énfasis en la palabra “equipazo” habla de una cultura organizativa que reconoce, celebra y se apoya en el capital humano.
“Mi liderazgo es genuino, cercano, transparente, donde la comunicación es fundamental, y donde todos permanecemos en la misma dirección. Más que un equipo, somos una familia donde nos ayudamos y apoyamos los unos a los otros». Esa metáfora —familia— revela cómo la construye desde el vínculo emocional, no solo desde la efectividad.
Valores más allá del producto: propósito social e innovación emocional
Su liderazgo no se agota en la gestión de marcas; alcanza lo comunitario. Entre sus acciones destaca el programa Todos a Desayunar: “Solo en España, cerca de mil menores en situación de vulnerabilidad desayunan cada mañana al llegar al colegio”, explicó en la entrevista a Business People. Estas frases revelan un compromiso profundo: el liderazgo también se mide en impacto social real.
Inspirar al otro
Practicante de básquet, conecta lo deportivo con sus formas de liderar. «El baloncesto es un deporte de equipo muy basado en sólidos valores como el respeto, la deportividad, la responsabilidad o la integridad», señaló en Business People. Y agregó: «Comer errores es la mejor forma de seguir aprendiendo, por lo que intento fomentar (…) valentía y determinación». Este aprendizaje emocional es parte de su enfoque: no busca equipos sin fisuras, sino con coraje para probar, equivocarse y crecer juntos.
La “persona vitamina”: energía, autenticidad y empuje
En su entrevista con El País, Susana fue consultada sobre con quiénes disfruta rodearse. Su respuesta fue poderosa: “Las personas vitamina son auténticas, escucha, empática, que pide y da ayuda, generosa, alegre, divertida… una persona que me complementa.y sobre todo con la que comparte valores».“Persona vitamina” es la metáfora perfecta para ilustrar su estilo: rodearse de otros que contagian energía, confianza y empatía.
Conciliación real liderazgo y flexible
Susana también actúa con coherencia: valora la flexibilidad horaria no solo para sí sino para su equipo. «Procuro entrar pronto a trabajar (…) y también salir pronto para disfrutar de mis hijos», aseguró en su diálogo con El País. Este cuidado no es anecdótico: transforma el paradigma de alta dirección rígida, y promueve un modelo que reconoce que el ejercicio del liderazgo incluye responsabilidades familiares y personales.
Comunicación abierta como pilar estructural
Una constante en su narrativa es la comunicación honesta. En Business People lo expresó con claridad: «Creo firmemente en una comunicación transparente y honesta, basada en la escucha y el apoyo mutuo». Esa apuesta por el diálogo bidireccional la diferencia de discursos jerárquicos: para ella, liderazgo implica estar disponible y compartir tanto errores como alegrías.

Ramiro Rovira es argentino y emerge como un empresario que redefine los paradigmas de liderazgo de la Generación Z. Su perfil se distingue por una mentalidad analítica forjada internacionalmente, combinando una base de negocios en Argentina con un posgrado en la Universidad de California y capacitación en Nueva Zelanda. Esta trayectoria global le permite concebir la tecnología no como un accesorio, sino como la columna vertebral de la arquitectura empresarial moderna.
Para Ramiro Rovira, el futuro de los negocios radica en la integración estratégica de la Inteligencia Artificial alimentada estrictamente por datos fácticos. Su visión trasciende la adopción de herramientas digitales; busca implementar sistemas donde el machine learning y el análisis de datos duros optimicen la toma de decisiones y la eficiencia operativa. Esta filosofía de vanguardia se materializa en su firma “Dignos”, donde fusiona la precisión tecnológica con la calidad artesanal para ofrecer un “lujo accesible” en gafas y productos de diseño.
Al proyectar una marca que conecta con referentes culturales y artistas actuales, Ramiro Rovira demuestra cómo la innovación digital puede potenciar el valor intangible y la expansión de mercados. Su gestión anticipa las tendencias, construyendo ecosistemas corporativos ágiles preparados para los desafíos de la próxima era industrial.
