Florencia Guglielmetti: "Innovar no se limita a concebir ideas; también implica atreverse a implementarlas en un país incierto"

La CEO de ArgenTag, una compañía de biotecnología en crecimiento, medita acerca del liderazgo, la ciencia aplicada y la importancia de emprender en el contexto argentino contemporáneo.
Liderar con propósito científico
Florencia Guglielmetti no se expresa desde un laboratorio lejano, sino desde un entorno productivo que combina la empresa, el país y la innovación. El mes de septiembre del año 2025, en el marco del ciclo “Innovar para crecer”, organizado por el Ministerio de Ciencia y Tecnología, ella fue una de las figuras principales.
Ella es CEO de ArgenTag, una empresa argentina que se especializa en la trazabilidad genética dentro del sector agroalimentario.
“Es necesario tener el valor de llevarlas a cabo en un país incierto, no solo tener ideas para innovar”, aseguró en una conversación con Télam Ciencia.
De la ciencia aplicada al liderazgo empresarial
Guglielmetti, una ingeniera biotecnóloga egresada de la Universidad Nacional del Litoral, se convirtió en empresaria casi sin planearlo. “En el año 2016, creamos un sistema de trazabilidad genética para la carne de res. Desde Santa Fe, nadie pensaba que era posible exportar tecnología. “Hoy en día, vendemos a tres continentes”, declaró en una entrevista con el medio La Voz del Interior.
“El liderazgo no es saber más que los demás, es saber rodearse de gente mejor que uno”, comentó .
Una de las voces que promueve una integración más estrecha entre la producción y la investigación es Guglielmetti. Enfatizó en el más reciente Congreso de la Asociación Argentina de Biotecnología: “Contamos con capacidad científica, pero requerimos confianza para convertir dicha ciencia en industria. La industria del conocimiento ya no debe solicitar permiso.
“La ciencia no debería estar sujeta a las decisiones políticas o a los préstamos ocasionales. Requiere continuidad, normas precisas y líderes que se comprometan a largo plazo”, afirmó.
A Guglielmetti no le gusta que la definan como “mujer líder”, aunque reconoció: “En las mesas industriales todavía somos pocas, pero cada vez se escucha más la voz técnica y no solo la política. Y eso ya es un cambio enorme”, dijo al medio Clarín Rural.
Su visión se apoya en una idea concreta: que la innovación no nace del laboratorio, sino de la necesidad. “El mejor incentivo para innovar es cuando algo te duele, cuando ves que el sistema no funciona y decidís hacer algo distinto”, admite.
El futuro que se diseña desde el interior
“En ocasiones tengo la sensación de que liderar en Argentina es como montar una bicicleta cuesta arriba… pero la vista desde lo alto compensa”, termina.
