2 septiembre, 2026

La fuerza de la dinámica interna. 

La fuerza de la dinámica interna. 

La elección de una técnica, efectuada por el conductor, también estará afectada por lo que ve cuando considera la dinámica externa. Las fuerzas que se ejercen sobre el grupo desde el exterior pueden tener efectos muy significativos sobre la elección de una técnica. Algunas instituciones, tales como ciertas iglesias y escuelas, desaprueban la música y el baile, colocando, por lo tanto, restricciones severas sobre los métodos recreativos. Otras instituciones colocan a ciertos funcionarios por encima de la necesidad de corresponder al grupo. Puede ser inaceptable el incluir a un miembro de la jerarquía eclesiástica en muchos tipos de actividades, aunque podría ser muy deseable desde el punto de vista de los fines que se buscan. Las expectativas de la comunidad a menudo ocasionan que los grupos traigan oradores de “renombre”, cuando podría ser más eficaz una técnica enteramente diferente. Los asesores externos son empleados con frecuencia cuando la gente local podría realizar una mejor tarea si estuviese libre de las presiones de la comunidad. Las elecciones están afectadas por la actitud de la comunidad, o sea por la dinámica externa.

Cuando el que selecciona los métodos mira en el otro sentido, hacia las metas del grupo, verá nuevamente un surtido variado y amplio de factores que influyen sobre su elección. Se recordará que todas las metas fueron divididas en aquellas que eran estrictamente informativas para el grupo y aquellas que ostensiblemente reclamaban acción. Es evidente que esta división exige frecuentemente métodos totalmente diferentes. Las metas también estaban divididas en objetivos a largo y a corto plazo, y nuevamente los medios de lograrlos pueden estar mejor adaptados a una forma que otra.

Si el propósito de la reunión es la presentación sincera, lógica y sin interrupción de un único tema, podría ser ideal la técnica del “simposio”. Si los diversos puntos de vista deben ser presentados solamente por dos personas de idoneidad semejante, el “diálogo”es una técnica útil. Una combinación interesante de varias técnicas fue presentada en los “debates” de Nixon Kennedy, transmitidos por televisión, en la campaña presidencial de 1960. Para obtener las ideas de tantas personas como sea posible, los grupos “de diálogos simultáneos” o los “corrillos” son empleados a menudo como aproximación a los beneficios que se obtienen de una discusión general en grupos pequeños. El debate con la participación de todo el grupo puede ser la única manera de obtener el consenso, pero para liberarlo de inhibiciones y crear una atmósfera permisiva puede ser necesario precederlo de algunas técnicas recreativas o de aflojamiento de tensiones. Otra característica de los objetivos del grupo que no se ha subrayado es que casi invariablemente están sujetos a ser subdivididos. Aun las metas a plazo corto pueden ser descompuestas en una serie de objetivos intermedios, y esto también puede ser cierto para las metas de una sola reunión. Cada una de las metas intermedias resultantes puede, entonces, ser encarada con una técnica diferente que parecería aplicarse más lógicamente a la situación. Las técnicas combinadas son en realidad la regla más bien que la excepción, y son empleadas particularmente cuando los objetivos pueden ser fragmentados. 

Un ejemplo general de esto podría presentarse cuando algún grupo deseara resolver un determinado problema, por ejemplo, mejorar algún aspecto del proceso grupal. Primero, se podría establecer una discusión de panel, presentando las personas más interesadas los diversos aspectos del problema. El moderador tendría la función de encaminar el panel y mantener la discusión en el tema. Una función importante de esta técnica sería la de estimular el interés de todos los participantes e identificar los elementos esenciales. La discusión de panel puede finalizar con un coloquio general que en esencia serviría para completar la definición del problema y dar una cristalización de los hechos esenciales del mismo. Entonces el grupo puede participar en grupos de diálogos simultáneos para discutir el problema, con instrucciones para que cada uno sugiera una solución. Luego podría seguir una discusión general con el objeto de lograr el consenso. La ventaja de tal serie preparada de técnicas sobre una discusión general inconexa debería ser tan evidente como debería serlo el hecho de que las técnicas combinadas son, con frecuencia, la solución más eficaz, aun para un problema bastante sencillo. Se debe recalcar nuevamente que para llevar a cabo el programa precedente la conducción debe saber mucho respecto de los miembros individuales y de la personalidad de cada uno. También es importante comprender la “personalidad del grupo”, sus dinámicas internas y externa, y tener una apreciación clara de los objetivos específicos del grupo. Una comprensión de las técnicas básicas y de lo que se puede esperar de cada una de ellas puede aplicarse entonces en las selecciones que eventualmente se realizarán.

Es axiomático, en la exposición de los métodos, que cada técnica tiene un potencial definido para la movilización de las fuerzas del individuo y del grupo y para dirigirlas hacia las metas del grupo. Este potencial, sin embargo, sólo puede ser realizado cuando están presentes el conocimiento, la comprensión, la experiencia y la aptitud. Los grupos son tan antiguos como la humanidad. Algún tipo de técnica para procurar la acción grupal es con toda seguridad tan antiguo como la comunicación y, sin duda alguna, anterior al lenguaje oral. Con el desarrollo de las lenguas y de la historia escrita, encontramos muchas referencias técnicas de acción grupal en la literatura religiosa, prehistórica y mitológica. Reconocemos la técnica de la “conferencia”. Muchas veces leemos acerca de grupos que han sido arrastrados a la acción por formas especiales de la conferencia; por ejemplo, la “arenga” o la “exhortación”.

Pero si bien las técnicas de grupo son antiguas, su estudio científico es relativamente reciente. El desarrollo del lenguaje hablado fue acompañado por revoluciones en los métodos grupales. Éstos cambiaron aún más con la aparición de la imprenta y la divulgación de la instrucción. Actualmente, podemos estar asistiendo a una nueva revolución centrada en los medios mecánicos: la cinta electromagnética, la película, la televisión y los amplificadores. Todo lo que puede adelantar al proceso grupal es una técnica. Esto lógicamente incluye los refrigerios, los banquetes y los picnics. Diversos tipos de entretenimientos sirven un propósito semejante, y originan cantos, bailes y otras actividades grupales. La dificultad de intentar cubrir todo el campo en detalle es evidente. En la parte 2 se expondrá en sus pormenores cierto número de técnicas específicas de grupo. Sin embargo, las que se incluyen constituyen tipos más bien claros, relativamente puros. Lo creativo con respecto a lo social continúa siendo la meta de este libro, y las técnicas específicas sólo se presentan para establecer un esquema, un método de estudio que ayudará al conductor a medida que desarrolla y emplea métodos más inventivos.