3 agosto, 2026

Informalidad, espontaneidad, control y difusión de la responsabilidad. 

Algunos de éstos representan potenciales negativos, tales como participación no dirigida, complicación emocional excesiva, falta de control o personal inadecuado. Se observará que hemos empleado liberalmente la palabra “potencial”. Esto se debe a que reconocemos que ninguna técnica, formal o informal, integra la dinámica de la acción del grupo hasta que se la aplica. Sólo cuando se utilizan realmente, las fuerzas potenciales inherentes a una técnica se tornan fuerzas verdaderas, y sólo entonces pueden entrar en la dinámica de la situación. Estas características pueden variar ampliamente de un grupo a otro, y aun dentro del mismo grupo en diferentes momentos. Es fácil ver que una técnica que era aplicable en una ocasión puede no serlo en otra debido al clima en que estaba actuando el grupo. De la misma manera, grupos comparables que obran en distintos medios pueden encontrar que ciertos métodos que eran excelentes para una situación pueden resultar completamente inapropiados para otra. Por regla general las técnicas más tradicionales por las cuales se estimula la acción grupal son mencionadas por nombres formales. Algunas de las más conocidas son la de discusión, la de jurado, la de simposio, la de dramatización, del diálogo, de la entrevista y la de escuchar a una comisión. Podemos estar seguros de que siempre hay alguna técnica funcionando dentro del grupo. Puede estar en un nivel subconsciente, pero es, no obstante, operativa. El hombre, por su misma naturaleza, siempre está trabajando hacia alguna meta y empleando medios para alcanzarla, esté consciente de ello o no. Sin embargo, lo que realmente se espera es que el interés esté dirigido hacia la ideación de nuevas técnicas, hacia una facultad creadora social. todos podemos ser socialmente creadores Se necesita sí, cierta comprensión básica de las habilidades para las relaciones humanas. Junto con aquéllas la posesión de los principios de la conducta del grupo y las herramientas del análisis conducirán a los medios de tratar cada situación. Tal facultad creadora conducirá inevitablemente a una mayor productividad del grupo y a muchas satisfacciones personales y comunes.

LA ESTRUCTURA COMPLETA

Ahora podemos combinar las tres figuras del grupo, las metas u objetivos y las técnicas en una, empleando símbolos algebraicos. A primera vista puede parecer que se ha establecido un sistema estático, que los elementos de la conducta del grupo han sido fraccionados en tres partes separadas y que podemos tratarlos aisladamente. Esto es cierto únicamente en el sentido más elemental. Los individuos y los grupos cambian; solamente ellos pueden seleccionar sus metas y determinar los medios para lograrlas. El proceso del grupo es algo que cambia siempre y las partes de su estructura están separadas únicamente para facilitar su estudio, no para subdividirla. 

El grupo más las técnicas es igual a los objetivos.

la tabla de valores del hombre, o sea lo que él considera importante. Los valores son las guías mediante las cuales los individuos y los grupos determinan sus metas. Los intereses y las motivaciones del hombre provienen de esta tabla de valores, que organiza su experiencia y orienta su pasado. Los valores determinarán qué individuos se juntarán para. formar un grupo, cómo actuarán entre sí, y cómo seleccionarán sus metas y adoptarán sus técnicas. El individuo en el marco del grupo se convierte, por lo tanto, en el siguiente punto focal de atención.

El Individuo en un Ambiente Grupal

¿POR QUÉ ESTAMOS AQUÍP Por qué se afilia la gente a grupos y participa en sus actividades? Es muy probable que casi todos se hayan hecho esta pregunta al echar un vistazo a un lugar de reunión. Además, ¿por qué reacciona la gente tan diferentemente a las diversas ideas y situaciones que encara el grupo? Estas preguntas son básicas y pueden ser resumidas de la siguiente manera: ¿Por qué se comporta la gente de la manera en que lo hace? Bástenos con una exposición limitada encaminada a ubicar al individuo dentro del grupo.

EL HOMBRE, SER INTELIGENTE Y ORGANIZADOR

Los impulsos elementales hacia el alimento, la guarida y las satisfacciones sexuales están presentes en el hombre, como en cualquier animal; pero, dado que el hombre puede pensar abstractamente, sus deseos van infinitamente más allá.  Fundamentalmente, es la aptitud para recordar imágenes mentales de experiencias pasadas, para hacer juicios de valor sobre ellas, y proyectar las lecciones de tales juicios hacia el futuro. La sencilla ejemplificación siguiente puede afinar este aspecto de la diferencia entre el animal y el hombre. Una osa, para enseñar a sus oseznos, los puede llevar con ella cuando deshace colmenas y se come la miel. De esta manera son condicionados para oler la miel y encontrarla. Si de pronto el aire se llena de olores de hombre, acero y pólvora, la osa puede salir huyendo desenfrenadamente en la dirección opuesta y los oseznos la seguirán. Esto es una simple imitación. Una osa no puede permanecer tranquilamente bajo la protección de su guarida y comunicar a sus oseznos que ciertos insectos del orden de los himenópteros recolectan el néctar y que, por medio de procesos digestivos especiales, depositan este producto en concavidades de cera, dentro de árboles huecos. Ella no les puede decir que esta miel tiene un olor singular y que los árboles se pueden localizar siguiendo a las abejas. Los oseznos deben estar al lado de ella a medida que hace estas cosas con el objeto de realizar toda la experiencia sensorial directa.