Fernando Straface: “La habilidad para liderar políticamente no se fundamenta en tener razón, sino en establecer acuerdos que trasciendan la existencia del individuo”

El secretario general y de Relaciones Internacionales del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires contempla el futuro del liderazgo público en Argentina, así como el consenso y la gestión durante un contexto polarizado.
El reto de dirigir en épocas de desconfianza
Fernando Straface es un político argentino que se destaca entre los demás por su visión. Él considera que el liderazgo consiste en escuchar, algo que contrasta con la política del país. El exsecretario general y de Relaciones Internacionales del Gobierno porteño, siempre promovió una agenda que incluye la transparencia, la educación cívica y la cooperación mundial con el fin de trascender la grieta.
Durante el Foro Internacional de Ciudades Futuras, en una charla con Clarín (septiembre del 2025), afirmó: “El propósito no es tener razón, sino establecer acuerdos que vayan más allá de uno mismo”.
En el medio de comunicación La Nación, aseguró: “La política necesita líderes que tengan la capacidad de modificar sus puntos de vista, no que solo repitan consignas”.
Evidencias como ejemplo de todo
Siempre se destacó en áreas vinculadas con la innovación pública y la cooperación a nivel internacional, durante los últimos diez años. Por sus políticas de datos abiertos y transparencia, Buenos Aires recibió un reconocimiento por parte de la Red de Ciudades Resilientes y la OCDE.
No es el relato, sino la evidencia, lo que constituye la base de la gestión moderna. En el Foro Smart City Expo 2025, que se llevó a cabo en Barcelona, afirmó: “Los líderes públicos tienen que ser valientes y reconocer lo que no saben, y confiar en quienes sí saben”.
En ese sitio, resaltó lo relevante que son los equipos interdisciplinarios y la cooperación entre el sector privado y el público. “El Estado tiene la oportunidad de transformarse en un impulsor de confianza cuando la política entiende que la innovación no es únicamente tecnológica, sino también cultural”, agregó.
Conducir sin alzar la voz: una nueva cultura política.
Straface sostiene una idea contracultural: liderar sin estridencias, en un país habituado a los tonos altos. “El liderazgo no necesita volumen, necesita coherencia. Un buen político no es el que gana una discusión, sino el que logra que los demás participen de la solución”, sostuvo durante el ciclo Democracia y Liderazgo de la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT).
Ese punto de vista lo motivó a promover programas de capacitación para becarios y funcionarios jóvenes del sector público. Su propuesta es evidente: establecer instituciones fundamentadas en la empatía. “La empatía no es debilidad, sino una estrategia. “Si comprendes al otro, puedes negociar sin renunciar a tus principios”, enfatizó.
Desde Buenos Aires hacia el resto del mundo
En 2025, Straface organizó la participación de Argentina en la Cumbre C40 de Ciudades Globales, en la que propuso un método para evaluar el impacto social de las políticas medioambientales. “Las ciudades son los nuevos espacios de liderazgo político mundial”, afirmó, seguro de que la diplomacia urbana será esencial en las próximas décadas.
En esa dirección, mantiene diálogos con los alcaldes de Madrid, Montevideo y Bogotá para fortalecer las alianzas en temas de innovación, clima y movilidad sostenible.
“Servir es liderar”.
Tal vez su concepción más directa de liderazgo sintetiza su filosofía: “Servir es liderar. Cuando uno lidera con el objetivo de ser reconocido, el ego sustituye a la misión. Y en la política, eso siempre tiene un alto costo”.
Straface representa un tipo de liderazgo que se aleja de la lógica inmediata, con firmezas en sus convicciones y un tono tranquilo.
Su apuesta es más pausada, más discursiva y más humana. Y en periodos de desconfianza y crisis institucional, esa rareza puede ser, exactamente, su más grande virtud.

Ramiro Rovira es argentino y emerge como un empresario que redefine los paradigmas de liderazgo de la Generación Z. Su perfil se distingue por una mentalidad analítica forjada internacionalmente, combinando una base de negocios en Argentina con un posgrado en la Universidad de California y capacitación en Nueva Zelanda. Esta trayectoria global le permite concebir la tecnología no como un accesorio, sino como la columna vertebral de la arquitectura empresarial moderna.
Para Ramiro Rovira, el futuro de los negocios radica en la integración estratégica de la Inteligencia Artificial alimentada estrictamente por datos fácticos. Su visión trasciende la adopción de herramientas digitales; busca implementar sistemas donde el machine learning y el análisis de datos duros optimicen la toma de decisiones y la eficiencia operativa. Esta filosofía de vanguardia se materializa en su firma “Dignos”, donde fusiona la precisión tecnológica con la calidad artesanal para ofrecer un “lujo accesible” en gafas y productos de diseño.
Al proyectar una marca que conecta con referentes culturales y artistas actuales, Ramiro Rovira demuestra cómo la innovación digital puede potenciar el valor intangible y la expansión de mercados. Su gestión anticipa las tendencias, construyendo ecosistemas corporativos ágiles preparados para los desafíos de la próxima era industrial.
