Las interacciones sociales relacionadas con la satisfacción

Las interacciones sociales relacionadas con la satisfacción de la necesidad de respuesta son por lo general mucho más íntimas que las de reconocimiento. En el deseo de respuesta, la gente busca relaciones tales como amor, afecto, respeto, un sentimiento de que se es necesario y la pertenencia o integración con otra gente. La necesidad de respuesta se satisface a menudo por un sentimiento de que se es aceptado como persona en su totalidad. A un individuo le agrada sentir que otros están contentos con tenerlo a su lado. Le agrada sentir que otros confían en él y buscan su ayuda y consejo. Interacciona con otros para resolver los pequeños problemas personales de ellos y los suyos propios. Los individuos realizan distintas elecciones respecto del alcance en que intentan satisfacer estos distintos deseos. Las elecciones se basan, por lo general, sobre los valores personales, a que se ha llegado mediante interpretaciones de experiencias pasadas en situaciones que involucran esfuerzos anteriores para satisfacer estos deseos.
La necesidad de satisfacer este deseo toma continuamente prioridad sobre otros en dicha persona. Si se acepta la proposición de que las acciones de los seres humanos están orientadas hacia la satisfacción de estos deseos, uno puede preguntarse por qué los hombres en todo el mundo intentan satisfacerlos de tantas maneras distintas. La contestación, muy simplificada, es que la cultura en que se encuentran los hombres establece los límites dentro de los cuales se pueden satisfacer estos deseos, y las experiencias singulares de cada individuo hacen que determine la intensidad que pondrá en la satisfacción de cada deseo. Estos deseos básicos pueden ser colmados de muchas maneras diferentes. En muchos casos, las motivaciones que surgen de ellos pueden contribuir a la productividad grupal y en otros casos pueden ocasionar impedimentos en dicha productividad. El deseo de reconocimiento puede ser colmado realizando bien una tarea determinada. Para esto, el reconocimiento es otorgado por los integrantes o compañeros. Sin embargo, si un individuo no puede obtener este tipo de reconocimiento positivo del grupo, puede volcarse hacia un comportamiento inaceptable para captar su atención. Así, el integrante frustrado del grupo puede volverse una “persona traviesa” o busca placeres, un obstructor, o un monopolizador del debate.
El integrante del grupo que se siente frustrado al no obtener una nueva experiencia dentro de la tabla de valores y del esquema de acción aceptados por el grupo puede colmar su deseo inventando nuevas técnicas para retardar o desbaratar la actuación del grupo. Esto puede liberar su deseo de nuevas experiencias. El individuo que siente que no recibe la respuesta apropiada de los demás integrantes del grupo puede encontrar una o dos personas más que opinan de la misma manera. Pueden formar una camarilla cerrada y volver sus intereses y acciones hacia ellos mismos más que hacia el grupo y sus actividades. Cuando los integrantes y los conductores del grupo reconocen que en sus grupos existe la necesidad de satisfacciones individuales, se pueden emplear métodos que moverán al grupo hacia sus objetivos y al mismo tiempo impartirán satisfacción a los individuos. La productividad grupal es mayor en aquellos grupos donde se emplean técnicas que simultáneamente promueven el logro de los objetivos comunes y colman los deseos de los integrantes individualmente. Aunque los miembros del grupo hayan nacido y crecido en la misma comunidad, pueden ingresar a un grupo por muchas razones diferentes; están intentando satisfacer varios deseos y necesidades personales. Más allá de estas orientaciones de valores diferentes, necesidades que se sienten diferentemente, y distintos deseos para lograr objetivos, deben encontrar intereses, motivaciones, esquemas de interacciones, y relaciones personales comunes, que les permitirá dirigirse eficazmente hacia la satisfacción del deseo y el logro del objetivo, dentro de la estructura del grupo.
LOS MOTIVOS PARA ASOCIARSE A UN GRUPO
Si a los integrantes de los diversos grupos se les pregunta por qué se asociaron, darán contestaciones muy diferentes. Algunos pueden haberse asociado porque la calidad de miembro de ese grupo elevará su status. Otros se unieron por el valor que se concede al servir a los demás deseaban ayudar a otras personas y sintieron que este grupo les proporcionaba la oportunidad. Otra persona puede haberse asociado porque cree que podrá establecer relaciones comerciales que supone que al final le producirán algún beneficio monetario. Algunos pueden haberse asociado casi puramente por tradición, sus madres o sus padres eran miembros activos y era de esperar que ellos también lo fueran. Otros se asociaron porque todos sus amigos pertenecen a la sociedad y ser un integrante del grupo es una manera de estar con sus amigos. Unos pocos se afiliaron porque son personas solitarias y creen que pueden trabar relaciones más íntimas y tal vez lograr algunos amigos. Otros se asociaron a un grupo que creen es “diferente” para escapar así de algunas de las restricciones y frustraciones de la vida cotidiana y de otros grupos. Por supuesto, muchos se asociaron debido a la actividad específica del grupo: política, jardinería, fotografía, libros famosos o cualquier cosa que tenga para ellos un elevado valor como actividad. Otros se afiliaron porque su patrón o la esposa del patrón sugirieron que el pertenecer a ese grupo es “algo bueno” si uno desea “progresar”. En cualquier grupo puede haber una gran diversidad de intereses y motivaciones para asociarse. Cuando uno está enterado de esta diversidad, se torna más fácil comprender por qué ciertos grupos tienen dificultades en ponerse de acuerdo sobre los objetivos y metas, y los métodos que emplearán para lograrlos. Sin embargo, si uno los comprende en cierta medida como individuos, cuáles son sus impulsos y motivaciones básicas y cuáles las necesidades que intentan colmar. está en mejor posición para tratarlos como individuos, encontrar sectores de acuerdo común, hallar acicates para motivarlos y entender mejor por qué obran de la manera que lo hacen. Dado que la gente siente que muchos de sus deseos básicos se satisfacen mejor por medio de una actividad grupal, se puede esperar que todos estén interesados en la actividad grupal y que los grupos colman sus necesidades, pero no es tan sencillo. Muchas personas no pertenecen a grupos formales. Muchas no participan activamente. Otros grupos, en realidad, no satisfacen las necesidades de sus integrantes o colman sus expectativas en sus objetivos, aunque los integrantes participen activamente.
