24 agosto, 2026

TRABAS A LA PARTICIPACIÓN EN LOS GRUPOS DE PERSONAS

Un integrante potencial puede no estar enterado de la existencia de grupos que tienen metas y objetivos semejantes a los suyos. Puede estar enterado de un grupo y aceptar sus metas y objetivos, pero desaprobar los medios que emplea para lograrlos. Puede tener un sentimiento de inseguridad hacia los grupos, una preocupación referente a si el grupo lo aceptará o no. Puede temer que carece de las aptitudes de relaciones humanas para congeniar con los otros miembros del grupo, o puede sentirse inferior a ellos por otras razones, tales como su status, antecedentes educacionales, o aun su vestimenta. Una persona puede dudar si se asocia a un grupo porque no tiene seguridad de las esperanzas grupales de sus miembros. Puede pensar que los otros integrantes del grupo tienen tantas aptitudes en las relaciones humanas o saben tanto respecto al tema que se está tratando, que tendrá que abstenerse de participar. Hay muchas otras trabas y frustraciones. Muchas actúan en el nivel consciente del individuo, otras pueden ser subconscientes. A fin de llegar a ser miembros eficaces del grupo, los individuos se deberían estudiar a sí mismos e intentar hacer frente objetivamente a estas trabas y frustraciones. En un grupo democrático maduro es responsabilidad de todos los miembros el ayudar a otros a analizarse objetivamente, de manera que puedan vencer sus trabas y sus frustraciones y participar más eficazmente en el proceso evolutivo del grupo.

AJUSTES EN LAS INHIBICIONES

Hay muchas maneras diferentes de ayudar a ajustar o adaptarse en estas inhibiciones o frustraciones de deseos, muchas de las cuales no están en el nivel racional o consciente. El hombre piensa en términos de abstracciones y tiende a organizar continuamente sus experiencias con el universo que lo rodea. Por consiguiente, debe tener alguna evasión racional o mental para cualquier fracaso en sus intentos de lograr objetivos dentro de ese mundo de experiencia.

Las formas, las llamamos ajustes.

Agresión. Un ajuste común a la frustración la traba del avance hacia algún objetivo deseado es la agresión. Cuando las ideas de uno no son aceptadas o cuando como persona no se es aceptado, puede dar golpes ciegamente. Puede manifestar su agresividad mediante gestos, palabras o aun por violencia física. Puede pensar o decir: “Bien, ustedes no están interesados en las ideas buenas”; o “Hombre, que persona más estirada es, ni siquiera habla conmigo”. Puede volver esta agresión internamente y condenarse a sí mismo: “Tonto, ¿por qué has dicho eso?”.

Compensación. Si se frustra en el logro de un objetivo dado, puede desviar sus energías a otro campo mediante una substitución del objetivo. Si, como miembro del grupo, tiene dificultad en comunicarse en las exposiciones grupales, puede abstenerse de comentar durante la presentación, pero gastar una gran cantidad de energía haciendo de “burrito de carga” para llevar a cabo las acciones decididas por el grupo. En algunos casos este tipo de compensación substitución es un reconocimiento racional de las aptitudes singulares de uno. Sin embargo, muchas veces se emplea como excusa para no intentar el mejoramiento de la comprensión y las aptitudes para vencer esta traba de un deseo.

Racionalización. Muchos se ajustan a la frustración del deseo mediante el proceso de racionalización. Si uno encuentra dificultades en el logro de un objetivo, puede inconscientemente explicar la situación y alejarse de ella, negándose a sí mismo que alguna vez deseaba lograrla. Así, cuando fue derrotado para un cargo en una organización, se dice a sí mismo que, después de todo, no es un cargo importante y que en realidad no tenía tiempo para desempeñarlo eficazmente, aunque hubiera sido elegido. Si tiene una experiencia frustrante al conducir una exposición, se puede ajustar dándose la excusa inconsciente que los miembros del grupo en realdad no son muy buenos expositores, y además, las exposiciones nunca conducen a algo. 

Identificación. Aquellos que se ajustan mediante identificación a menudo imitan el comportamiento y los amaneramientos de la persona con la cual se identifican. Según este ajuste uno puede entender la alegría o la pena de una persona a causa del éxito o del fracaso de otra persona con quien aquélla se identifica. También, uno puede comprender por qué una persona dada parece satisfecha de niveles mediocres de logro para sí misma: en realidad recibe sus recompensas de los logros de otra. El lector verá más adelante otras ramificaciones grupales de este ajuste.

Idealización. Esta forma de ajuste está relacionada estrechamente con la identificación. Es el ajuste a sentimientos tales como los dc la propia insuficiencia mediante la sobreestimación de sí mismo, exagerando, sus aptitudes, sus logros y su importancia. También puede idealizar a otros individuos y sus triunfos. Así, puede compensar un sentimiento inconsciente de insuficiencia intentando convencerse de que en realidad es un buen integrante del grupo. Un individuo idealiza cuando asigna un valor mayor a sus contribuciones al grupo que el valor que el grupo en conjunto les asignaría. Cuando un individuo sobreestima la conducta de otros, deja de ser objetivo con respecto a la función del grupo.

Desplazamiento. Éste es el ajuste que tiene lugar cuando un individuo transfiere a una persona los sentimientos que tiene para con otra. A menudo acompaña a la idealización. Si una persona idealiza a otra y ésta hace algo que no es aprobado por el idealizador, puede culpar él a otra persona. Con frecuencia el desplazamiento tiene lugar porque el individuo que a él recurre encuentra más cómodo expresarse ante una persona que ante otra. Una persona puede estar enojada con su patrón, pero no le dice nada; en cambio, cuando regresa a su casa esa tarde, descarga su fastidio sobre su mujer e hijos.

Proyección. Este ajuste a la frustración del deseo se produce cuando el individuo transfiere a otro sus propios sentimientos de insuficiencias o de frustraciones. Por ejemplo, si una persona no ha tenido éxito en su papel de conductor del debate, puede proyectar la culpa sobre los otros miembros del grupo porque no han desempeñado sus papeles correctamente. O si un miembro A del grupo no se ha expresado bien al miembro B, puede proyectar su propia insuficiencia a B, acusándolo de falta de amplitud mental.

Conversión. La conversión es la transferencia de energía después o durante una frustración de deseo hacia algún síntoma o enfermedad físicos. En los casos extremos los individuos pueden en realidad presentar los síntomas de una dolencia física en este ajuste a la frustración de deseo. Una persona que quiso desempeñarse bien como conductor de reunión puede enfermarse de verdad si no logra la conducción como él deseaba. Todas las madres están al tanto de este ajuste tal como lo manifiestan sus hijos; muchas madres han visto que sus hijos manifestaban tener un dolor de estómago precisamente en el día que tenían que rendir examen en la escuela. En muchos casos los síntomas son muy reales.

Regresión. El ajuste conocido como regresión es un proceso que permite retroceder de una situación compleja existente a otra más sencilla. Cuando un individuo encuentra una situación demasiado compleja, puede retroceder en su conducta a un enfoque menos maduro, con la esperanza de ser tratado en este nivel. En sus formas más aceptables socialmente, los individuos que emplean este tipo de ajuste expresan de viva voz el deseo de que se dé una situación más sencilla, o tratan de crearla en los hechos. Un ejemplo de esta forma que se encuentra comúnmente en las situaciones grupales es la expresión que se oye frecuentemente, proveniente de individuos integrantes de grupos que crecen, que desean que los grupos fuesen más pequeños y más íntimos. Esto resulta del hecho de que la mayoría de la gente se siente más competente para comunicarse en situaciones de grupos primarios, con gente que conoce más íntimamente. Probablemente este ajuste se observa más comúnmente cuando ciertos miembros grupales hacen un mal gesto cuando no consiguen imponer su voluntad esto es una regresión a una forma infantil de habérselas con este tipo de frustración.

Negativismo. Este tipo de ajuste es común. Es el esquema de conducta en el cual un individuo frustrado responde a todas las alternativas subsiguientes de una manera negativa. Los niños frecuentemente rehúsan hacer cualquier cosa si no pueden hacer lo que ellos quieren. “Si no puedo jugar de medio izquierdo no juego.”

Fantasía. Este ajuste involucra la imaginación de situaciones en las que los objetivos de uno se logran cuando tiene lugar la frustración. El término común que se aplica a esta forma de ajuste es “ensueño”.