14 julio, 2026

Métodos o de formas de reaccionar 

“Disonancia”

A diferencia del paso anterior, el ingreso en la etapa de disonancia se caracteriza por una reducción de la confusión y la aparición de cierto grado de incipiente claridad. La persona alcanza mayor capacidad de entenderse y atenderse a sí misma y de escuchar y ordenar propios pensamientos. En 1957 Festinger desarrolló el concepto de “disonancia cognoscitiva”. que se refiere a la necesidad del adulto de recuperar el equilibrio cuando ha entrado en conflicto por confrontar una nueva información con sus convicciones interiores. En esta etapa el adulto es capaz de reconocer aquello que le produce disonancia y desea trabajar sobre ella. Tarule dice que en el primer paso de la “difusión”’ parece que toda la orquesta desafina, pero en la etapa de “disonancia” se identifica la sección desajustada y es posible concentrarse en lograr armonía en ese lugar. El fracaso en superar esta etapa del cambio puede llevar a una manera muy estrecha de ver las cosas y hacer que los esfuerzos se orienten en una sola dirección. El impacto que esta etapa tiene en el proceso educativo, está vinculado con el grado de relación que existía entre los beneficios del proceso de aprendizaje y los planes que el adulto desarrolle para resolver su disonancia. Naturalmente, si percibe que el aprendizaje que está efectuando contribuye a esa solución, es de esperar un importante incremento en la motivación con que encarará el aprendizaje.

“Diferenciación”

La diferenciación es la tarea en la que el adulto desarrolla una nueva perspectiva de su realidad. Esto le permite concentrarse en la tarea de transformarse, se reducen la ansiedad y las tensiones por que la meta es ya conocida, ya sabe lo que desea ser. El adulto gana conexión con su futuro, reordena sus tiempos y esfuerzos en relación a esa nueva percepción de sí mismo, se acepta de una manera distinta de la del primer paso, donde su presente indeseado lo perturba. Ahora su presente es un punto de partida y le ayuda a definir su camino. En esta etapa se incrementan las expectativas de crecimiento y la confianza en lograr algo que es deseado. Esta nueva confianza influye en el proceso educativo. Ingresan en una etapa en la que desarrollan compromisos bastante claros y son más capaces de ponerse objetivos y metas.

“Coherencia”

Dice Tarule que la etapa de “coherencia” representa la estabilidad en relación a las etapas anteriores.

La actividad disminuye significativamente, los esfuerzos se destinan a crecer y a proteger los logros, y el trabajo fundamental está dirigido a asegurar la sensación de movimiento hacia adelante. En la etapa de coherencia no hay concentración sobre un aspecto único o particular que requiera atención; por el contrario, los esfuerzos se dirigen a integrar los logros coherentemente con la realdad total de su vida. Los que atraviesan esta etapa del cambio siente un elevado control de su propio proceso de desarrollo. En cuanto al impacto de esta etapa en el proceso educativo, y a diferencia de quienes transitan la etapa de difusión, no transmiten sensación de crisis o conmoción y muestran una faceta que, si no es bien interpretada, puede confundirse con desinterés y frialdad. No es así: Esta etapa más calma facilita afianzar y profundizar aprendizajes, al estar desprovista de temores y amenazas.

Del desarrollo de estas observaciones, Tarule deduce las siguientes conclusiones, que transcribo de su trabajo:

“Definir estos pasos en el proceso de cambio tiene consecuencias teóricas y prácticas. Para elaborar la teoría, estos cuatro pasos pueden favorecer nuestra comprensión de los patrones estructurales de cambio y sus características estables y menos estables. Nos ayudan a ver cómo los esfuerzos activos por alcanzar una meta se intensifican cuando los individuos luchan para reconstruir o reformar su visión del mundo. Al centrarnos en la naturaleza de la transición y en la experiencia que los individuos tienen de ella, podemos empezar a relacionar los aportes de la psicología evolutiva con descripciones más funcionales y fenomenológicas del cambio. Esto es particularmente apropiado cuando tratamos de entender a los adultos porque, a diferencia de los niños no podemos atender sólo los procesos de maduración física como causas del cambio.

La importancia de examinar y comprender mejor la naturaleza de las transiciones y la transformación adultas tienen otras consecuencias para elaborar la teoría. Si nuestra capacidad de hacerlo aumenta, seremos capaces de extender la teoría más allá de las descripciones fundamentales de los estadios evolutivos. Por ello, describir los pasos de transición puede ayudarnos a comprender mejor cómo los individuos pasan de un estadio a otro y cómo nosotros, como educadores. podemos colaborar en ese desarrollo. Por un lado, los cuatro pasos pueden describir teóricamente un proceso inmediato. Por otro lado, es posible comprender cada momento como parte de un proceso de transformación de mayor magnitud, en tanto cada uno incluye la alteración irreversible de una estructura significativa subyacente.

Por último, debe observarse que el efecto del cambio transformacional se extiende más allá del individuo y de lo que él decide aprender, más allá del aula y más allá de la institución educativa. Si cada transformación individual se logró, ello significa que la persona adquiere una visión de la realidad más diferenciada, sofisticada y completa, ya que en su sentido más amplio el proceso de transformación lleva a un re conceptualización de las causas, las fuerzas que intervienen y los propósitos de nuestra cultura (Mezirow,1978). En la medida que los individuos combatan y comprueben los límites de lo conocido y familiar, comenzarán a llevarnos a todos nosotros más allá de esas restricciones (Bake Miller, 1976).

Así como los educadores empiezan a comprender estos problemas, no sólo en su nivel más mundano e inmediato sino también en su dimensión social de mayor alcance, nosotros empezaremos a comprender que un problema crucial para la educación de los adultos está en juego: no sólo somos responsables simplemente por la transmisión de conocimiento y el ofrecimiento de soluciones para los problemas conocidos de la sociedad sino que también estamos luchando por transformar la sociedad, de modo que pueda servirnos mejor y de modo que nosotros podamos servir mejor a esa sociedad en la medida que avanzamos juntos hacia el futuro”