La máquina de vapor
La máquina de vapor transformó la producción, el transporte y la energía industrial, desde las minas y fábricas hasta las locomotoras y los barcos.
LA FUERZA GENERADA POR EL VAPOR ha fascinado a todos desde hace cientos de años. En el siglo I d.C., los científicos griegos descubrieron que en el vapor había fuerza o energía que era posible usar. Pero los griegos antiguos no usaron el vapor para mover maquinaria. Las primeras máquinas de vapor fueron diseñadas a finales del siglo XVII, por ingenieros como el Marqués de Worcester y Thomas Savery. Se pretendía usar la máquina de Savery para bombear agua fuera de las minas. La primera máquina de vapor práctica en verdad fue diseñada por Thomas Newcomen, que presentó la Primera de ellas en 1712. El escocés James Watt, fabricante de instrumentos, mejoró la máquina de vapor. Sus aparatos condensaban el vapor fuera del cilindro principal, lo que ahorraba calor. Las máquinas también usaban vapor para forzar a bajar el pistón, y así aumentar la eficiencia. Las nuevas máquinas pronto fueron la mayor fuente de energía en fábricas y minas. Las mejoras posteriores incluyeron el motor más Movimiento pacto y de alta presión usado en locomotoras y barcos.
Navegación y medición
MIENTRAS MÁS GENTE VIAJABA en barco, más importantes fueron las habilidades para navegar. Es probable que la navegación se originara en el Nilo y el Éufrates hace 5.000 años, cuando egipcios y babilonios establecieron rutas comerciales. Los egipcios fueron también pioneros de la medición, esencial para crear grandes edificaciones como las pirámides. Navegación y medición están relacionadas, ya que ambas miden ángulos y calcular distancias. Desde 500 a.C., primero los griegos, luego los árabes y los indios, fijaron astronomía, geometría y trigonometría como ciencias y crearon instrumentos como el astrolabio y la brújula. Al conocer los movimientos de los cuerpos celestes y la relación entre ángulos y distancia, los marinos medievales pudieron crear un sistema de longitud y latitud para encontrar rutas sin tener la tierra firme como referencia. Los romanos fueron pioneros en el uso de instrumentos exactos de medición y los arquitectos renacentistas añadieron el teodolito, máquina que aún es la más importante.
Hilados y tejidos
Los PRIMEROS HOMBRES usaban pieles de animales para mantenerse en calor, pero hace cerca de 10.000 años la gente aprendió a hacer ropa. Lana, algodón, lino y cáñamo eran primero convertidos en hebras delgadas con un huso. El hilo era después tejido para hacer tela. Las primeras máquinas tejedoras consistían probablemente en un par de bastones que sostenían un grupo de hilos paralelos, llamado urdimbre, en donde se insertaba el hilo transversal, la trama. Las máquinas posteriores, los telares, tenían varillas que separaban los hilos para facilitar la entrada de la trama. Una pieza de madera, la lanzadera, que llevaba un ovillo de hilo, se pasaba entre los hilos separados. Los principios básicos de hilar y siguen iguales hasta el presente, aunque durante la Revolución Industrial del siglo XVIII se inventaron muchas maneras de automatizar el proceso. Con máquinas nuevas se podían hilar muchos hilos a la vez y, con ayuda de aparatos como la lanzadera voladora, se facilitaba hacer grandes piezas de tela a gran velocidad.
Baterías
HACE 2.000 AÑOS, el científico griego Tales produjo pequeñas chispas eléctricas al frotar una tela sobre ámbar, la resina amarilla formada de la savia de árboles muertos. Pasó mucho tiempo antes de que se pudiera dominar esta fuerza para producir una batería: un objeto que produce un flujo estable de electricidad. Fue en 1800 cuando Alessandro Volta (1745-1827) publicó detalles de la primera batería. Esta batería de Volta producía electricidad a partir de la reacción química entre ciertas soluciones y electrodos de metal. Otros científicos, como John Frederic Daniell (1790-1845), mejoraron el diseño de Volta con materiales diferentes para los electrodos. Las baterías de hoy siguen el mismo diseño básico de Volta, pero usan materiales modernos.
Fotografía
LA INVENCIÓN DE LA FOTOGRAFÍA produjo por primera vez imágenes exactas de cualquier objeto en forma rápida. Surgió de la combinación de la óptica y la química. La proyección de la imagen del Sol en una pantalla había sido estudiada por astrónomos árabes en el siglo IX d.C., y por los chinos antes de ellos. En el siglo XVI, los artistas italianos como Canaletto usaban lentes y una “cámara oscura” para lograr dibujos exactos. En 1725 el alemán Johann Heinrich Schulze demostró que el oscurecimiento de la solución del nitrato de plata al exponerse al sol lo causaba la luz y no el calor. En 1827, se cubrió una placa de metal con material sensible a la luz y se hizo un registro visual permanente de un objeto.
Inventos médicos
EL HOMBRE SIEMPRE HA practicado alguna forma de medicina. Los primitivos usaban hierbas para curar enfermedades y se han hallado cráneos prehistóricos horadados, probablemente con un trépano, una sierra circular de cirujano. Los antiguos griegos hacían esta operación para reducir la presión del cerebro luego de daños en la cabeza. Los chinos practicaban la acupuntura clavando agujas en el cuerpo para aliviar dolor o síntomas de enfermedad. Pero hasta avanzado el siglo xix, los instrumentos del cirujano no eran diferentes de los antiguos escalpelos, fórceps, ganchos, sierras y otros elementos para hacer amputaciones o sacar dientes. Los primeros instrumentos para determinar la causa de enfermedades aparecieron en el Renacimiento europeo gracias a la pionera labor anatómica de científicos como Leonardo da Vinci y Andreas Vesalius. En el siglo XIX, la medicina avanzó; muchos instrumentos usados en medicina y odontología, desde estetoscopios hasta taladros dentales, se desarrollaron en esta época.
