10 junio, 2026

Wael Sawan, el ingeniero químico que dirige una de las mayores energéticas del mundo

Wael Sawan se formó como ingeniero químico antes de dirigir Shell.

Su formación técnica atraviesa toda la carrera: de los procesos de producción al diseño de la estructura de Shell. Por qué importa ese perfil.

En una industria donde muchos directivos llegan a la cúpula desde las finanzas o el área comercial, Wael Sawan representa un camino distinto. El CEO de Shell es ingeniero químico de formación, y ese origen técnico recorre cada etapa de su trayectoria, desde su primer puesto en la producción hasta las decisiones de reestructuración que tomó al asumir la conducción del grupo.

De McGill a la planta de producción

Sawan se graduó con una maestría en ingeniería química en la Universidad McGill de Canadá. Nacido en Beirut en 1974 y criado en Dubái, completó después un MBA en la Harvard Business School, una combinación que le dio un doble lenguaje: el de la técnica de los procesos energéticos y el de la administración de grandes organizaciones.

Ese cruce de formaciones explica por qué su carrera no quedó confinada al laboratorio ni al escritorio. Cuando ingresó a Shell en 1997, lo hizo como ingeniero en Petroleum Development Oman, en contacto directo con las operaciones de campo. El conocimiento de la ingeniería de producción fue su carta de presentación y el terreno donde construyó su reputación interna.

El gas como especialidad

A lo largo de su recorrido, Sawan se fue orientando hacia uno de los segmentos más complejos de la industria. A mediados de la década del 2000, como country chair en Qatar, participó en la planificación y las primeras etapas del proyecto Pearl Gas-to-Liquids, una tecnología que convierte gas natural en combustibles líquidos. También acumuló experiencia en aguas profundas, otro de los frentes de mayor exigencia técnica.

Esa especialización lo llevó, en noviembre de 2021, a encabezar la división de gas integrado, renovables y soluciones energéticas, que reunía los negocios de GNL y de energías de baja emisión. El perfil del ingeniero especializado en gas resultó decisivo para el rumbo que la compañía buscaba.

La técnica aplicada a la estructura

El sello de ingeniero de Wael Sawan se notó también en la forma de organizar la empresa. Apenas asumió como CEO, a fines de enero de 2023, rediseñó la estructura del grupo con una lógica de eficiencia de procesos: combinó las divisiones de producción de petróleo, gas y GNL —con Zöe Yujnovich al frente— y unificó renovables con refinación y comercialización, bajo la conducción de Huibert Vigeveno.

El comité ejecutivo se redujo de nueve a siete integrantes. “Menos interfaces significan mayor cooperación, disciplina y velocidad”, explicó. La idea de eliminar interfaces y acelerar el flujo de decisiones remite directamente al pensamiento de un ingeniero que busca optimizar un sistema.

Un perfil que pesa en el negocio energético

El conocimiento técnico de Sawan no es un dato anecdótico. En febrero de 2026, ante los inversores, ratificó el interés de Shell por los activos no convencionales, un segmento donde la viabilidad depende en buena medida de la ingeniería de extracción. Su capacidad para evaluar esos negocios desde el terreno técnico, y no solo desde la planilla financiera, es parte de lo que lo distingue al frente del grupo.

El recorrido de Wael Sawan muestra cómo un perfil de ingeniería química puede llegar a conducir una de las energéticas más grandes del mundo. La próxima presentación de resultados pondrá nuevamente a prueba las definiciones técnicas y de cartera que sostiene desde su llegada.