Occidental llevó la captura directa de aire a escala industrial bajo la conducción de Vicki Hollub
Vicki Hollub llevó a Occidental a construir STRATOS, diseñada para retirar 500.000 toneladas de CO2 al año.
La petrolera construye en Texas la mayor planta de su tipo en el mundo, diseñada para retirar 500.000 toneladas de CO2 al año.
Vicki Hollub transformó a Occidental Petroleum en una de las principales apuestas tecnológicas del sector energético sobre la remoción de dióxido de carbono. En el oeste de Texas, en la zona de Midland-Odessa, la compañía levanta STRATOS, una instalación de captura directa de aire (DAC, por sus siglas en inglés) que demandó una inversión de 1.300 millones de dólares y que está diseñada para retirar de la atmósfera hasta 500.000 toneladas de CO2 por año, lo que la convierte en la más grande de su tipo a nivel mundial.
Una planta para retirar medio millón de toneladas de CO2 al año
El proyecto avanza por etapas. La primera fase está prevista para entrar en operación en el segundo trimestre de 2026, mientras que la segunda escalará a lo largo del resto del año. Sobre el desarrollo, Hollub destacó el desempeño del equipo en seguridad y el grado de avance hacia el arranque comercial, y sostuvo que la captura de carbono, y en particular la tecnología DAC, será determinante para el futuro del sistema energético.
La instalación se construye a través de 1PointFive, la subsidiaria de Occidental que concentra el desarrollo de captura directa de aire, secuestro de carbono y combustibles de baja huella. Esa unidad ya cerró acuerdos de venta de créditos de remoción de carbono con grandes compradores corporativos, una vía de ingresos que la compañía busca consolidar a medida que las plantas entren en servicio.
La arquitectura tecnológica que dejó armada Hollub
El andamiaje no se reduce a una planta. Occidental opera Oxy Low Carbon Ventures, el brazo que agrupa sus desarrollos de descarbonización, e incorporó a TerraLithium para la extracción de litio, un recurso clave para el almacenamiento de energía. A esa estructura se sumó el Oxy Innovation Center, inaugurado en el complejo tecnológico The Ion, en Houston, con foco en el desarrollo de tecnología de baja emisión de carbono.
Buena parte de esa estrategia se apoya en una técnica que la empresa domina desde hace décadas: la recuperación mejorada de petróleo mediante la inyección de CO2. El método consiste en bombear dióxido de carbono dentro de los yacimientos para extraer crudo que de otro modo quedaría atrapado en la roca, y al mismo tiempo retener parte de ese gas bajo tierra. Hollub planteó ese conocimiento previo como la base sobre la cual Occidental podía pasar del uso del CO2 en reservorios a su captura para secuestro permanente.
El plan de convertir una petrolera en una compañía de gestión de carbono
La meta que Hollub fijó para la empresa excede la operación de campos. La ejecutiva proyectó que, en un horizonte de varios años, Occidental terminaría funcionando como una carbon management company, una compañía de gestión de carbono en la que el negocio de petróleo y gas operaría como unidad de soporte de esa actividad central. Occidental fue una de las primeras petroleras grandes en adoptar objetivos de neutralidad de emisiones, una definición que ordenó las inversiones de la última etapa de su gestión.
La continuidad de esa hoja de ruta queda en manos conocidas. Richard A. Jackson, que asumió como presidente y director ejecutivo, condujo previamente las operaciones de recursos terrestres en Estados Unidos y de gestión de carbono de la compañía, el área donde se gestó buena parte del programa de captura. El arranque comercial de STRATOS será la primera prueba de ese traspaso, con la segunda fase escalando durante todo 2026.
