20 agosto, 2026

PAPELES DE FORMACIÓN Y DE MANTENIMIENTO DE GRUPOS

Aquí el análisis de las funciones de los miembros está relacionado con aquellos papeles que tienen como propósito la formación de actitudes centradas en el grupo y la orientación entre los miembros, o el mantenimiento y la perpetuación en el grupo. 

a. El que anima alaba. Indica compañerismo y solidaridad en su actitud hacia los otros miembros del grupo, otorga encomios y alabanzas y de diversas maneras denota comprensión y aceptación de otros puntos de vista, ideas y sugestiones.

b. El conciliador hace de mediador entre las diferentes opiniones de los miembros, intenta reconciliar los desacuerdos, alivia la tensión en situaciones de conflicto, tal vez por medio de chanzas o echando aceite sobre las aguas revueltas.

c. El transigente actúa en un conflicto en que sus ideas o su posición está comprometida. Puede ofrecer una transacción cediendo status, admitiendo su error, disciplinándose para mantener la armonía del grupo, o cediendo en parte para ponerse de acuerdo con el grupo.

d. El facilitador intenta mantener abiertas las vías de comunicación, alentando la participación de otros (“aún no tenemos las ideas del señor X”) o proponiéndose regular el curso de las comunicaciones (¿por qué no limitamos la extensión de nuestras contribuciones de manera que todos tengan ocasión de participar?”).

PAPELES “INDIVIDUALES”

Las tentativas de algunos miembros del grupo de satisfacer las necesidades individuales que no hacen al caso en la tarea del grupo y que no están orientadas hacia la formación y mantenimiento del grupo, señalan la necesidad de adiestrar al grupo y a los miembros. Una alta incidencia de la participación “centrada en el individuo” en oposición a la “centrada en el grupo”, siempre requiere, en un grupo, un examen de conciencia colectivo. El diagnóstico puede revelar una o varias condiciones: bajo nivel en la ejercitación de las aptitudes de los integrantes, incluyendo al líder; la prevalencia en el grupo de los puntos de vista autoritarios y de laissez-faire hacia el funcionamiento grupal; un nivel bajo en la madurez, la disciplina y la moral del grupo; tareas grupales elegidas inadecuadamente y mal definidas, etc. Cualquiera que sea el diagnóstico, es en este ambiente que deben definirse las necesidades de enseñanza o ejercitación. La “supresión” directa de los papeles individuales privará al grupo de datos necesarios para un autodiagnóstico y terapia realmente adecuados.

a. El agresor puede trabajar de diversas maneras: reduciendo el status de otros, expresando desaprobación de los valores y de las acciones de los demás, atacando al grupo o al problema en el que se está trabajando, mostrando envidia hacia la contribución de otros y tratando se le reconozca como autor. etc.

b. El obstructor tiende a ser negativista y tercamente resistente, estando en desacuerdo y oponiéndose con razón o fuera de ella, e intentando mantener o reabrir un tema después que el grupo lo ha rechazado.

c. El que busca reconocimiento trabaja de diversas maneras para atraer la atención sobre sí mismo, a menudo haciendo alarde, comentando sobre sus realizaciones personales, obrando de maneras raras, bregando para impedir que lo coloquen en una posición “inferior”, etc.

d. El que se confiesa emplea la oportunidad de tener un auditorio que le proporciona el ambiente del grupo para expresar su “sentimiento”, “discernimiento”, “ideología”, etc. personales, no orientados hacia el grupo.

e. El juguetón presenta falta de asimilación a los procedimientos del grupo. Ella puede asumir la forma del cinismo, la indiferencia, la payasada, y otras formas de conducta inapropiada más o menos estudiadas.

f. El dominador. Esta dominación puede tomar la forma de alabanzas, de aseverar la posesión de un status superior o un derecho a la atención, una conducta autoritaria, desprestigiando las contribuciones de los otros, etc.

g. El que busca ayuda intenta obtener respuestas de “simpatía” de otros miembros del grupo o de todo el grupo, mediante expresiones de inseguridad, confusión personal o subestimándose.

h. El defensor de los intereses especiales habla en nombre del “pequeño comerciante”, el “pobretón”, la “comunidad”, el “ama de casa”, el “obrero”, etc., generalmente disimulando sus propios prejuicios o parcialidades en el estereotipo que mejor se acomoda a su necesidad individual.

¿Cómo es SU grupo?

1. Los integrantes del grupo entienden la acción unidad funcional de los papeles que desempeñan los miembros?

2. ¿Los miembros han desarrollado la comprensión y las aptitudes necesarias para el análisis y el desempeño de los papeles, de manera que más o menos puedan analizar automáticamente la discusión del grupo, a medida que adelanta y obrar de modo que se cumplan los papeles necesarios?

8. El esquema de los papeles de la acción unidad funcional se utiliza por el grupo para analizar y evaluar el proceso grupal?

4. Los integrantes del grupo se olvidan con frecuencia de los papeles de tareas o de la formación del grupo y nuclean su actividad en los papeles individualmente centrados?

5. Se interesan tanto los miembros en los papeles de tareas que descuidan los papeles de formación de grupo?

6. Los integrantes emplean en forma versátil los necesarios papeles de tareas y de formación de grupos?

7. ¿Los miembros del grupo trabajan conscientemente en ampliar su habilidad para realizar los papeles de tareas y de formación de grupos que se necesitan?